El Rockin’ Race Jamboree, el mayor festival de España dedicado al Rock&Roll de los años 50 y 60, ha vuelto a hacer historia con su trigésima primera edición, que se celebra hasta este domingo en el municipio de Torremolinos. El evento, que cuenta con todas las entradas vendidas, atrae a cerca de 40.000 personas, consolidándose como uno de los festivales más importantes de Europa en su categoría.
Este festival, que tiene un impacto económico directo de 12,8 millones de euros en Torremolinos, está siendo clave para la recuperación del sector turístico, impulsando la ocupación hotelera en una época de baja afluencia. La planta hotelera del municipio se encuentra al 100% de su capacidad.
Con un 80% de los asistentes provenientes del extranjero, el evento tiene un fuerte componente internacional, destacando la presencia de público del Reino Unido, países nórdicos, Alemania, Francia e Italia. El perfil del visitante, que permanece en Torremolinos una media de cuatro noches, contribuye a la desestacionalización del destino, aumentando el consumo en restaurantes, tiendas y transporte local.
La calidad del cartel y la exclusividad de los artistas internacionales, como Nick Lowe y Lee Rocker, sumado a las actividades paralelas como exposiciones, demostraciones de coches clásicos y bandas en vivo, han elevado al Rockin’ Race Jamboree al nivel de un evento imprescindible en el calendario turístico de la Costa del Sol. Este año, además, la carpa retro instalada en la plaza de España es uno de los grandes atractivos, con una estructura inédita en España, el ‘Fortuna’, que puede albergar hasta 1.100 personas.



