El maquinista fallecido en el accidente ferroviario ocurrido este martes por la noche en Gelida (Barcelona) era natural de Sevilla, tenía 28 años y se encontraba en período de prácticas. El joven estaba destinado en Cataluña para completar su formación como conductor de trenes, después de haber trabajado previamente en una empresa privada de transporte de mercancías. En el momento del siniestro viajaba en la cabina junto a otros cuatro compañeros, que resultaron heridos de gravedad.
El accidente se produjo cuando el convoy de la línea R4 de Rodalies chocó contra un muro de contención que se había desplomado sobre la vía entre Gelida y Sant Sadurní d’Anoia, presuntamente como consecuencia del temporal que ha afectado a Cataluña en las últimas horas.
El tren había salido de Sant Vicenç de Calders (Tarragona) con destino a Manresa cuando, alrededor de las 21:00 horas, impactó contra la estructura. El choque causó la muerte del maquinista y dejó un total de 37 personas heridas, cinco de ellas en estado grave, seis menos grave y 26 leves, según el último balance del Sistema de Emergencias Médicas.
Hasta la zona se desplazaron unas cuarenta dotaciones de los Bomberos de la Generalitat y una veintena de ambulancias, además de efectivos de los Mossos d’Esquadra, que se han hecho cargo de la investigación. Los equipos de rescate tuvieron que excarcelar a una persona atrapada en el interior del convoy y procedieron a estabilizar tanto el tren como el muro para evitar nuevos desprendimientos.
La consellera catalana de Interior, Núria Parlon, ha trasladado públicamente sus condolencias a la familia, residente en Sevilla, a través de su cuenta en la red social X y ha deseado una pronta recuperación a los heridos.
Ante este nuevo siniestro, Adif mantiene suspendida la circulación en toda la red de Rodalies mientras se revisa el estado de las infraestructuras. Se espera que el servicio se restablezca una vez reconocida la infraestructura y comprobado que queda libre de obstáculos caídos sobre la misma.



