Detenido en en Marruecos Younes El Ballouti, alias “El Mágico”, uno de los capos de la Mocro Maffia

Marruecos, que no extradita a sus nacionales, se ha convertido en refugio de los capos marroquíes perseguidos en Europa

Younes El Ballouti
Younes El Ballouti/Morocco World News

La larga sombra de la Mocro Maffia, la organización criminal de origen marroquí asentada entre Países Bajos, Bélgica, Dubái y la Costa del Sol, vuelve a ocupar titulares tras la detención en Marruecos de uno de sus rostros más conocidos. Según ha adelantado el medio marroquí Le Desk, Younes El Ballouti, alias “El Mágico”, ha sido arrestado por la policía en un bar en Tánger, antes de ser trasladado a la prisión de Ain Sebaa (Oukacha) en Casablanca.

La operación, que a primera vista podría vincularse a la alerta internacional de la Interpol que pesa sobre él, tiene un trasfondo distinto: su captura estaría relacionada con delitos cometidos en territorio marroquí, entre ellos el uso de un pasaporte falsificado para moverse discretamente. Este detalle marca la diferencia con el itinerario seguido por su hermano mayor, Othman El Ballouti, extraditado recientemente desde Dubái a Bélgica, donde ambos acumulan condenas por tráfico internacional de cocaína.

Un refugio en Marruecos

La historia de los hermanos El Ballouti refleja una tendencia creciente: Marruecos se ha convertido en puerto seguro para muchos fugitivos vinculados al narcotráfico en Europa. La legislación marroquí impide la extradición de sus propios nacionales, lo que ha favorecido que perfiles como los de Younes y Othman encontraran acomodo en ciudades como Tánger, convertidas en punto de caída privilegiado tras la pérdida de peso de Dubái como santuario criminal.

Según apunta Le Desk, la urbe norteña acoge hoy a varias decenas de fugitivos de origen marroquí vinculados al tráfico de cocaína que tiene como epicentro el puerto de Amberes, en Bélgica. En este enclave, considerado una de las principales puertas de entrada de droga en Europa, la Mocro Maffia consolidó su poder desde finales de los noventa hasta convertirse en una de las organizaciones criminales más temidas del continente.

Dubái cede terreno

En paralelo a la detención de “El Mágico”, las autoridades de Dubái han intensificado la presión contra este entramado. Está previsto que en octubre se materialice la extradición a Bélgica de Faysal E. B., un narcotraficante de 36 años condenado en 2020 a siete años de cárcel por la importación de 1,3 toneladas de cocaína. Fue arrestado en 2019 en un almacén de Niel, en la provincia de Amberes, mientras supervisaba el depotaje de la mercancía ilícita.

Las investigaciones posteriores revelaron un arsenal de pruebas: falsos precintos de contenedores, un tren de vida rodeado de lujo ostentoso y la participación de colaboradores europeos. Tras intentar sin éxito frenar su extradición, fue nuevamente detenido por la policía emiratí, que ya ultima su entrega a la justicia belga.

La “ONU del crimen organizado” en la Costa del Sol

La detención de Younes El Ballouti, aunque se produzca lejos de España, tiene ecos inmediatos en la Costa del Sol. La comarca se ha ganado el sobrenombre de ONU del crimen organizado, tal como lo definió el Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO), que contabiliza 113 mafias de 59 nacionalidades instaladas en la región.

Entre ellas, la Mocro Maffia ocupa un lugar destacado. Su influencia se extiende a Marbella, Estepona, Benahavís y Málaga capital, donde la mezcla de lujo, conexiones internacionales y cercanía a Marruecos ha creado un ecosistema ideal para el blanqueo de capitales y la distribución de droga.

La detención en enero de 2024 de Karim Bouyakhrichan, otro de los grandes capos de esta organización, puso de manifiesto hasta qué punto la Costa del Sol se ha convertido en base de operaciones estratégica. Acusado de blanquear más de seis millones de euros procedentes del narcotráfico y con vínculos directos con cárteles latinoamericanos, Bouyakhrichan fue arrestado en España, pero su liberación en Málaga con medidas cautelares terminó en un fiasco: desapareció el 1 de abril de 2024 y desde entonces permanece en paradero desconocido.

El portavoz de la Fiscalía neerlandesa, Vincent Veenman, llegó a reconocer su perplejidad: “No entendemos por qué fue liberado”. El caso dejó al descubierto las dificultades judiciales y policiales para contener a una organización transnacional como la Mocro Maffia.

De Marruecos a la Costa del Sol: una ruta criminal

Las raíces de este entramado criminal se remontan a los años noventa, cuando jóvenes de origen marroquí asentados en Ámsterdam y Róterdam comenzaron en el tráfico de hachís procedente del Rif. El salto cualitativo llegó con la cocaína latinoamericana, que encontró en los puertos de Amberes y Róterdam los puntos de entrada idóneos.

Con el tiempo, el mapa criminal se extendió hacia el sur, con Marruecos como plataforma de paso y la Costa del Sol como punto neurálgico del negocio. Desde aquí, además de mover droga y blanquear dinero, la Mocro Maffia ha diversificado sus negocios ilícitos: trata de seres humanos, tráfico de armas y contrabando.

La caída de “El Mágico”: un mensaje de presión

La captura de Younes El Ballouti en Marruecos marca un nuevo capítulo en esta historia de persecución transnacional. Para los investigadores europeos, supone una señal de que la presión sobre la Mocro Maffia no se limita ya a Dubái, sino que alcanza también a los enclaves marroquíes donde sus miembros habían encontrado cobijo.

Aunque la imposibilidad de extraditar a nacionales marroquíes a Bélgica pone un límite claro a la cooperación, las autoridades del Reino han demostrado con este arresto que no están dispuestas a ofrecer un cheque en blanco a los fugitivos.