El último informe del Ministerio del Interior sobre la criminalidad en Marbella revela un ligero aumento en cuanto a la evolución de los delitos en la ciudad. Según los datos más recientes, en general, se ha registrado un aumento del 1,2% en el número total de delitos cometidos en el municipio.
En términos de criminalidad convencional, los datos muestran un leve incremento del 1,5% en comparación con el año anterior. Entre las categorías más destacadas, los homicidios dolosos y los asesinatos consumados han experimentado una caída significativa del 66,7%, con solo tres casos reportados en 2024. Sin embargo, los homicidios dolosos en grado tentativa descendieron, pasando de diez a cinco incidentes.
En cuanto a delitos graves y menos graves de lesiones y riña tumultuaria, estos aumentaron un 9,8%, con un total de 135 incidentes registrados. Por otro lado, el secuestro es otro de los delitos con una variación importante, de 1 a 4 casos en 2024.
Tanto en 2023 como en 2024 se han registrado el mismo número de casos de delitos contra libertad sexual, con un total de 95. Aunque se reportó una disminución del 28,1% en los casos de agresión sexual con penetración (pasando de 32 a 23), los otros delitos contra la libertad sexual aumentaron un 14,3%.
En cuanto a los robos con violencia e intimidación, la cifra disminuyó un 9,2%, pasando de 284 a 258 casos, lo que indica una ligera mejora en la seguridad. En contraste, los robos con fuerza en domicilios, establecimientos y otras instalaciones también experimentaron una caída del 16,3%, con una bajada especialmente pronunciada en los robos con fuerza en domicilios (de 629 a 523).
Por otro lado, los hurtos en Marbella siguen siendo una preocupación importante, con un aumento del 3,8%, alcanzando los 3.759 casos en total. Las sustracciones de vehículos también han subido un 3,7%, mientras que el tráfico de drogas experimentó un leve incremento del 3,4%, con 151 casos reportados.
El área de ciberdelitos muestra un cambio notable, con un descenso del 0,7% en el total de infracciones. Sin embargo, se destacan dos tendencias opuestas: las estafas informáticas cayeron un 5,1%, mientras que los otros ciberdelitos aumentaron un 33%, con un incremento significativo en las infracciones relacionadas con el fraude online y otros delitos tecnológicos.



