La Costa del Sol encara el final de la semana con una situación meteorológica complicada, especialmente en algunos municipios del interior de la comarca, donde el paso continuado de frentes ha dejado carreteras cortadas, daños materiales y núcleos parcialmente incomunicados, como es el caso de Secadero.
Según la información facilitada por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), para este sábado se mantienen activos varios avisos en la comarca de Sol y Guadalhorce y en el litoral. En el interior, el viento alcanza nivel naranja durante la tarde, con rachas que pueden llegar a los 90 kilómetros por hora, acompañadas de precipitaciones en aviso amarillo, con acumulados de hasta 15 litros por metro cuadrado en una hora y hasta 50 litros en doce horas, especialmente en la mitad occidental de la comarca.
En la franja costera de la Costa del Sol, Aemet mantiene activo el aviso por fenómenos costeros en nivel amarillo, con vientos del suroeste de entre 50 y 60 kilómetros por hora (fuerza 7) y oleaje de entre dos y tres metros, lo que obliga a extremar la precaución en actividades marítimas y en zonas próximas al litoral.
Esta situación se suma a una semana especialmente complicada en distintos puntos de la comarca, donde las lluvias persistentes y el viento han provocado afecciones en la red viaria, cortes de carreteras secundarias y problemas de acceso a algunos núcleos rurales. En el entorno de Secadero, pedanía de Casares, se han registrado importantes incidencias que han llegado a dejar la zona incomunicada durante horas, además de daños en infraestructuras y caminos.
Los servicios de emergencia y las administraciones locales mantienen activos los dispositivos de vigilancia y respuesta ante posibles incidencias, mientras se insiste en la necesidad de seguir las recomendaciones oficiales, evitar desplazamientos innecesarios y extremar la precaución ante un episodio de inestabilidad que, aunque remite de forma gradual, sigue teniendo impacto en la Costa del Sol y su entorno.



