Rebajan la condena para los tres franceses que secuestraron y torturaron a un hombre en Marbella

Los atacantes buscaban dinero y droga

Furgones de la Policía Nacional de Marbella aparcados en la comisaría
Furgones de la Policía Nacional de Marbella aparcados en la comisaría.

Un hombre fue secuestrado y torturado en Marbella por tres franceses, que buscaban dinero y droga. Los hechos ocurrieron en la noche del 27 de julio de 2022 y concluyeron con la liberación de la víctima en un camino rural en Cártama. Ahora, los acusados han llegado a un acuerdo con la Fiscalía que reduce la condena inicial de cinco años y once meses a dos años y medio de prisión.

Según el escrito de la Fiscalía, al que ha tenido acceso el periódico Diario Sur, los hechos se desencadenaron sobre las 22:00 horas en el aparcamiento del centro comercial La Colonia, en San Pedro Alcántara (Marbella). Los tres acusados, junto con un cuarto individuo en paradero desconocido, intimidaron a la víctima con amenazas de muerte para que subiera a un vehículo. Una vez dentro, lo maniataron con bridas, lo golpearon y lo tumbaron en el asiento mientras lo interrogaban.

La víctima fue trasladada a una finca en un polígono de Álora, donde continuó el interrogatorio y las amenazas. Durante la noche, los acusados lo golpearon y lo sometieron a torturas psicológicas y físicas, que incluyeron amenazas con cuchillos. En un momento, lo obligaron a desnudarse y a entrar en una pequeña bañera, mientras lo amenazaban con cortarle las extremidades.

Al día siguiente, los presuntos autores decidieron liberarlo. A las 13:45 horas, lo dejaron en un camino de tierra en Cártama, tras cubrirle la cabeza con una toalla para evitar que reconociera el lugar. La víctima presentaba contusiones y erosiones en diversas partes del cuerpo.

El acuerdo judicial

Inicialmente, la Fiscalía calificó los hechos como delitos de detención ilegal, amenazas graves continuadas y lesiones leves, solicitando una condena de cinco años y once meses de prisión, además de una multa de tres meses con una cuota diaria de diez euros para cada acusado.

Sin embargo, la defensa de los acusados y el fiscal llegaron a un acuerdo para evitar el juicio. Este pacto implica el reconocimiento de los hechos por parte de los procesados y una rebaja de la pena. La nueva condena solicita dos años de cárcel por detención ilegal, seis meses por amenazas y un mes de multa por lesiones leves.