El Pabellón Municipal de Casabermeja fue escenario de una destacada sesión del Examen Nacional de Cinturones Negros de Taekwon-Do ITF, una cita de máxima exigencia técnica que reunió a 123 practicantes procedentes de distintos puntos de España. Durante la jornada, los aspirantes se examinaron para obtener el I Dan o progresar a grados superiores (II, III y IV Dan), niveles reservados a deportistas con una larga trayectoria y alto grado de perfeccionamiento.
La Costa del Sol tuvo un papel protagonista en el examen, con 97 taekwondistas que lograron superar la prueba, representando a clubes de Torremolinos (Club In Nae), Benalmádena (Doyang), Fuengirola (TKD PRO), Marbella (Platinium y Hwarang San Pedro) y Estepona (Club Taekwon-Do Estepona). Para muchos de ellos, la jornada supuso culminar meses de trabajo y constancia, avanzando a una nueva categoría y elevando el nivel del deporte amateur en sus municipios.
El evento fue promovido y organizado por la Asociación Española de Taekwon-Do ITF Unificado (AETU), con el aval de la International Taekwon-Do Federation, entidad que regula y certifica esta disciplina a nivel nacional. En total participaron 13 clubes de las provincias de Málaga, Granada, Cádiz, Valencia y Islas Baleares, consolidando el carácter nacional de la convocatoria.
MOMENTO INSPIRADOR
Uno de los momentos más inspiradores de la jornada lo protagonizó Daniel Pérez, de 75 años, quien se desplazó desde Palma de Mallorca para examinarse y obtener el IV Dan. Desde la organización destacaron que realizó “todo el examen físico y técnico al mismo ritmo, exigencia y nivel que sus compañeros más jóvenes”, convirtiéndose en un ejemplo de que el Taekwon-Do ITF es una práctica para toda la vida.
Desde AETU subrayaron que el objetivo del examen va más allá del progreso deportivo. “No solo evaluamos técnica, sino también carácter”, señaló Maximiliano Montiel, miembro de la directiva, destacando el valor del Taekwon-Do ITF como herramienta de formación personal, salud y superación.
La evaluación estuvo a cargo de un cuerpo de 10 instructores, distribuidos en tres tandas horarias, con un director de examen, cinco examinadores oficiales, ayudantes y personal de organización en cada bloque, garantizando una valoración rigurosa, profesional y personalizada de cada aspirante.



