El acusado de atropellar mortalmente a un joven en Málaga asegura que no fue consciente y que huyó por miedo

Se enfrenta a 50 años de prisión por asesinato y tres intentos de asesinato tras embestir con su coche a un grupo a la salida de una discoteca en 2022

Palacio de Justicia de Málaga.
Palacio de Justicia de Málaga.

El joven acusado de atropellar mortalmente a un hombre y herir a otras tres personas a la salida de una discoteca en Málaga capital ha asegurado este martes ante el jurado que aquella noche había consumido alcohol y drogas y que no fue consciente de haber arrollado a nadie.

Tras la constitución del jurado popular, el juicio ha arrancado en la Ciudad de la Justicia de Málaga con la declaración del procesado, quien ha negado haber actuado con intención de embestir a la víctima y a sus acompañantes. “Yo no hice nada intencionadamente. No era consciente de lo que sucedió”, ha insistido, reconociendo no obstante que decidió huir del lugar por miedo.

El acusado se enfrenta a una petición fiscal de 50 años de prisión por un delito de conducción temeraria en concurso con un asesinato y tres delitos de asesinato en grado de tentativa.

Los hechos se remontan a la madrugada del 15 de mayo de 2022, cuando el procesado celebraba su 26 cumpleaños en una discoteca junto a varios amigos, mientras que la víctima se encontraba en el mismo local con su grupo.

A la salida del establecimiento se produjo una pelea entre varios jóvenes, que se lanzaron botellas de cristal. En el transcurso de la reyerta, por causas que aún se desconocen, alguien golpeó con una botella a la víctima, que cayó inconsciente sobre la calzada, momento en el que sus amigos y su pareja acudieron a auxiliarle.

Embistió a un grupo de jóvenes

Según el escrito de acusación, mientras tanto el grupo del acusado se dirigió a su vehículo para regresar a Alhaurín. Cuando circulaban por la zona, el copiloto recibió un golpe que le causó una herida. A continuación, el conductor realizó un “brusco e inesperado” cambio de sentido y, “a toda velocidad y de forma intencionada”, embistió al grupo de jóvenes, causando la muerte de uno de ellos y lesiones a otros tres, que salieron despedidos.

En su declaración, el procesado ha reiterado que había consumido drogas y alcohol esa noche. Ha relatado que, ya dentro del coche, escuchó un golpe —que atribuye a un botellazo dirigido a su amigo, al que vio con la cara ensangrentada— y que reaccionó movido por el miedo. Según su versión, realizó el cambio de sentido “porque estaba asustado” y quería marcharse, asegurando que notó un impacto pero no fue consciente de haber atropellado a personas. “Estaba asustado, temía por mi vida y quería quitarme de en medio”, ha afirmado.

El acusado ha explicado que al llegar a su domicilio se acostó porque “estaba colocado” y que al despertar se enteró de lo ocurrido a través de una red social. Tras hablar con sus padres, decidió entregarse voluntariamente a la Policía.

Por su parte, la defensa sostiene que los hechos fueron consecuencia de una reacción incontrolada del joven en un momento de pánico. “No fue un crimen. No estamos ante un asesino, sino ante un conductor imprudente que reaccionó de forma temeraria”, ha señalado su letrado.