A falta de dos días para finalizar el mes de agosto, el verano de 2024 será recordado como uno de los de menor presencia de medusas en la Costa del Sol. La temida pelagia noctiluca o medusa clavel, tan frecuente en el Mediterráneo, no ha hecho su aparición en nuestras playas como en años anteriores.
Según los expertos, la falta de lluvias durante la primavera es la causante de esta situación. Y es que la ausencia de precipitaciones favorece que los giros de las corrientes entre el Mar de Alborán, el Estrecho y la Costa del Sol estén bien establecidos, evitando que las medusas lleguen hasta las playas.
En algunos puntos ha sido avistada otra especie conocida como ‘medusa huevo frito‘, mucho menos peligrosa al carecer de capacidad urticante, a diferencia de la medusa clavel, más frecuente en nuestra zona y que sí provoca dolorosas picaduras, aunque no letales.
La previsión es que esta situación se mantenga durante el mes de septiembre, y que tengamos otro mes sin medusas en nuestras playas. De cara a 2025, todo dependerá de cómo sea de lluviosa la próxima primavera.



