Volver a casa nunca significa tan poco y tanto a la vez. Cheikh Ibra y Alejandro Josué, los dos niños que fueron operados en Málaga gracias a la labor de la ONG Infancia Solidaria y al apoyo económico de los Premios Blas Infante Casares Solidario, ya están de regreso con sus familias en Senegal y Nicaragua.
La noticia pone el broche más humano a un proceso marcado por la atención médica, la solidaridad y el acompañamiento. Ambos menores han podido regresar junto a sus madres después de unas intervenciones que, según ha destacado el Ayuntamiento de Casares, han sido posibles gracias al trabajo conjunto de la organización, las familias de acogida y la colaboración económica vinculada a estos premios solidarios.
En el caso de Cheikh Ibra, el pequeño ha podido volver a Senegal junto a su madre, Awa, después de someterse a una compleja intervención de corazón y de superar un largo ingreso de 80 días en la UCI. Su vuelta a casa cierra un recorrido especialmente duro, pero también esperanzador, tras semanas de cuidados intensivos y atención constante.
Por su parte, Alejandro Josué ya se encuentra en Nicaragua con su madre, Cindy, después de que su cardiopatía haya quedado totalmente corregida. Su regreso supone también el final de esta etapa médica en Málaga y el comienzo de una nueva vida tras la intervención.
Desde Infancia Solidaria han querido agradecer de manera expresa el respaldo recibido durante todo este proceso. La ONG ha mostrado su reconocimiento tanto a las familias que han acogido a los pequeños y a sus madres en Málaga como al Ayuntamiento de Casares, cuya colaboración ha considerado imprescindible para que ambas operaciones pudieran llevarse a cabo.
El Consistorio ha puesto en valor esta iniciativa solidaria, ligada a los Premios Blas Infante Casares Solidario, como una ayuda concreta y decisiva para cambiar la vida de dos menores y de sus familias. Detrás de cada intervención, además de la asistencia médica, hay una red de personas e instituciones que ha contribuido a que hoy tanto Cheikh Ibra como Alejandro Josué tengan por delante un futuro.
La historia de ambos niños deja una imagen que trasciende fronteras: la de dos madres regresando a casa con sus hijos después de una batalla larga y difícil, y la de una solidaridad que, desde Casares, ha servido para abrir una nueva etapa de esperanza.



