Rescatan una culebra de herradura en una vivienda de Benalmádena

La culebra de herradura no tiene veneno y cumple una importante función en el control de roedores

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Ejemplar de culebra rescatado/Bomberos de Benalmádena.

Una culebra de herradura ha sido rescatada en Benalmádena Costa tras una intervención de los Bomberos de Benalmádena, que han retirado al animal de una zona en la que su presencia había generado preocupación. El ejemplar fue apartado del entorno urbano y liberado posteriormente en el monte, lejos de los estímulos que suelen provocar estrés en este tipo de reptiles.

Desde el cuerpo de Bomberos recuerdan que el rescate de ofidios es una intervención habitual en el municipio, especialmente en domicilios, locales y zonas próximas a la montaña, donde la presencia de serpientes puede ser más frecuente. En este caso se trataba de una culebra de herradura, una especie llamativa, ágil y común en la provincia de Málaga.

Pese al susto inicial que puede provocar su aparición, esta serpiente no es peligrosa para las personas ni para las mascotas. No tiene veneno, aunque puede defenderse con mordeduras insistentes si se siente acorralada o si alguien intenta manipularla. Por eso, la recomendación principal es clara: no tocarla, no matarla y avisar a los servicios competentes para que puedan retirarla con seguridad.

La culebra de herradura es una de las serpientes más impresionantes que habitan en la provincia de Málaga. Puede alcanzar hasta 1,8 metros de longitud y presenta un cuerpo estilizado, rápido y flexible. Se reconoce por su cabeza aplanada, su hocico recto y una característica mancha en forma de herradura en la parte superior, rasgo que da nombre a la especie.

Su piel lisa y brillante suele presentar tonalidades entre el pardo oliva y el grisáceo, con un patrón dorsal formado por manchas ovaladas oscuras bordeadas en blanco o amarillo. Ese dibujo, similar a un rosario, se extiende desde la cabeza hasta la cola. El vientre puede mostrar tonos blancos, amarillos o anaranjados, con manchas oscuras en los laterales.

Esta especie destaca por su gran capacidad de adaptación. Puede vivir en bosques mediterráneos, matorrales, zonas agrícolas y espacios urbanos, donde encuentra refugio en casas antiguas, muros, tejados, parques y jardines. Esa cercanía al entorno humano explica que sea una serpiente visible en la Costa del Sol y en municipios como Benalmádena, especialmente en áreas conectadas con zonas naturales.

La culebra de herradura mantiene actividad tanto de día como de noche y cuenta con una notable habilidad trepadora. Esa capacidad le permite cazar desde árboles, muros o estructuras elevadas. Su alimentación incluye aves, pequeños reptiles, anfibios y mamíferos, entre ellos ratones y musarañas.

Más allá de la impresión que pueda causar por su tamaño o su movimiento rápido, se trata de una especie beneficiosa para el entorno. Su presencia ayuda a controlar poblaciones de roedores, que pueden llegar a convertirse en plaga tanto en espacios naturales como en zonas próximas a viviendas. Por ese motivo, su papel ecológico es importante para mantener el equilibrio de los ecosistemas.

La culebra de herradura está protegida por ley y es común en Málaga. Aun así, sigue siendo víctima de falsas creencias y de una mala fama heredada de mitos populares que la confunden con serpientes venenosas. Uno de los errores más habituales es asociarla con el llamado “alicante”, una figura legendaria que nada tiene que ver con esta especie.

Ante la aparición de una serpiente de este tipo, lo más importante es mantener la calma, evitar cualquier intento de captura y dejar espacio al animal. Como recuerdan los especialistas en este tipo de intervenciones, la culebra de herradura no busca atacar a las personas. En la mayoría de los casos, solo intenta escapar. Tiene más miedo ella del ser humano que el ser humano de ella.