Tivoli vuelve a ser objeto de incursión no autorizada: piden borrar imágenes grabadas en su interior

La Policía identifica a cuatro intrusos que intentaron grabar dentro de las antiguas instalaciones de Tivoli, un parque en deterioro que ha sufrido repetidos accesos no autorizados

Parque Tivoli. / E. CASTILLEJO
Parque Tivoli. / E. CASTILLEJO

Las antiguas instalaciones del Parque Tivoli de Benalmádena han vuelto a ser escenario de un intento de incursión no autorizado, esta vez protagonizado por cuatro personas que accedieron al recinto con la intención de grabar imágenes del interior. La actuación fue detectada de inmediato gracias al sistema de vigilancia gestionado por antiguos trabajadores del parque, que permitió identificar a los intrusos y avisar a la Policía Local antes de que avanzaran en su propósito.

Los hechos ocurrieron cuando los cuatro individuos se colaron por el lateral del parque, un acceso que es conocido por personas que, con frecuencia, tratan de entrar a las instalaciones pese a estar cerradas y en avanzado estado de abandono. Al personarse los agentes, se procedió a identificar a los intrusos y se les requirió que borraran las imágenes grabadas en el interior del parque, como medida cautelar ante la vulneración de las normas de seguridad y protección de la propiedad.

Este incidente se suma a una lista de intentos similares registrados en los últimos años desde que el Parque Tivoli, otrora uno de los espacios de ocio más emblemáticos de la Costa del Sol, cerró sus puertas. Desde su clausura definitiva, las instalaciones han permanecido sin uso oficial, convirtiéndose en objeto de visitas no autorizadas, exploración urbana y actos vandálicos, pese a los esfuerzos puntuales por asegurar el perímetro y preservar el patrimonio.

El parque, situado en una amplia parcela de Benalmádena, conserva estructuras, atracciones y edificaciones que recuerdan su pasado como centro de ocio familiar, pero también presenta signos visibles de deterioro, grafiti, maleza y falta de mantenimiento, factores que han facilitado el acceso de curiosos, exploradores urbanos y, como en esta ocasión, personas con intención de grabar contenido audiovisual dentro del recinto.

PROHIBIDO

Las autoridades han insistido en recordar que el acceso a las instalaciones está prohibido y puede poner en riesgo la seguridad de las personas, dado el estado del suelo, estructuras en mal estado y la presencia de zonas sin vigilancia oficial. La Policía Local y la Delegación Municipal correspondiente continúan estudiando medidas para reforzar la seguridad física del parque, así como alternativas para su puesta en valor o rehabilitación que eviten su deterioro progresivo y el riesgo asociado a los accesos no autorizados.

El Tivoli, que durante décadas fue un referente del ocio en la comarca, permanece a la espera de un plan urbanístico y de rehabilitación que nunca llegó a definirse por completo tras su cierre, lo que ha generado preocupación entre vecinos, asociaciones vecinales y amantes del patrimonio local. Este último intento de acceso pone de manifiesto la necesidad de abordar con urgencia una solución integral para proteger y recuperar el recinto.