Hay tradiciones que saben a sal, a brasas y a encuentro. Y en Benalmádena, pocas cosas resumen mejor ese espíritu que la Feria del Marisco y Frutos del Mar, que regresa del 29 de mayo al 1 de junio a la explanada de Levante del Puerto Deportivo con su receta infalible: buena gastronomía, música en directo y un entorno de postal.
Cuatro días para disfrutar del mar con los cinco sentidos. Para volver a saborear ese pulpo a la plancha que chisporrotea en la plancha, los espetos de sardinas que se tuestan al sol y ese salpicón de marisco que siempre apetece. La cita se ha convertido en mucho más que un evento gastronómico: es ya una celebración del carácter benalmadense, del producto local y del buen hacer de la hostelería de la zona.
Lo sabe bien el concejal de Comercio, Raúl Campos, que subraya con orgullo que la feria “se ha consolidado como una de las citas gastronómicas más importantes de nuestro calendario”. Y no solo por lo que se come, que es mucho y muy bueno, sino por el impulso económico que representa para los restaurantes, los bares y todo el tejido comercial del puerto.
En esta edición, el cartel lo firman seis establecimientos con solera: Grupo Los Mellizos, Casa Rafael (Papa Erig), Almarina, La Almadraba, Casa Gaspar y Chiringuito Malapesquera. Cada uno aportará su sello, su manera de entender el mar. Habrá paellas, gambas, mejillones, almejas y otras delicias con precios que arrancan en los 6 euros, y con descuentos de hasta el 50% respecto a sus cartas habituales.
Pero si algo define a esta feria, además de la calidad del marisco, es el ambiente. A lo largo del día, desde las 12:30 hasta las 18:00 horas, y luego desde las 20:00 hasta bien entrada la noche, el Puerto Deportivo se llenará de ritmo con las actuaciones de Rompeolas y Ochenta2. Música en vivo, risas, charlas que se alargan y copas que se alzan mirando al mar.
Las cifras hablan por sí solas: en ediciones anteriores, se superaron los 30.000 visitantes, se sirvieron siete toneladas de marisco y se bebieron más de 5.000 litros de cerveza. Este año, con las buenas previsiones meteorológicas, todo apunta a que se revalidarán –y quizá se superen– esos números.



