La Consejería de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía ha anunciado que, durante la cuarta semana de junio de 2025, las trampas de mosquitos distribuidas en la región no han detectado circulación del virus del Nilo Occidental (VNO). Este dato, obtenido a partir del Programa de Vigilancia y Control Integral de Vectores para la temporada 2025, es una señal positiva en la lucha contra esta enfermedad transmitida por mosquitos del género Culex.
Áreas en alerta y seguimiento continuo
Pese a la ausencia de virus detectado en la última semana, los barrios de El Alquián y Retamar-El Toyo en la ciudad de Almería permanecen en situación de alerta por dos semanas adicionales. Esta medida responde a la detección previa de mosquitos infectados con el VNO en análisis realizados mediante PCR el 11 de junio. Sin embargo, en muestras posteriores no se ha vuelto a confirmar la presencia del virus.
La Dirección General de Salud Pública y Ordenación Farmacéutica confirma que el virus detectado en Almería corresponde a un linaje 2, diferente al predominante en el oeste andaluz, que es el linaje 1. Según los expertos, no existen diferencias epidemiológicas o clínicas significativas entre ambos linajes, aunque el linaje 2 sugiere una circulación del virus en sentido norte-sur.
Vigilancia integral en humanos, animales y vectores
Hasta la fecha, no se han registrado casos activos de infección por VNO en humanos, aves o equinos en la comunidad autónoma. En concreto, se han realizado análisis de laboratorio a un total de 178 usuarios hasta esta misma semana, todos con resultado negativo para el virus.
El programa de vigilancia integra datos de varias entidades, incluyendo la Estación Biológica de Doñana-CSIC, el Servicio de Control de Mosquitos de la Diputación de Huelva y las diputaciones provinciales, que gestionan 136 trampas distribuidas por las ocho provincias andaluzas. Estas trampas permiten detectar tempranamente tanto la presencia de mosquitos vectores como la circulación viral.
Densidad de mosquitos y distribución geográfica
Durante la cuarta semana de junio, se observa una alta densidad de mosquitos transmisores del VNO en municipios como Guadalcázar (Córdoba) y La Puebla del Río (Sevilla), donde el recuento de mosquitos hembra transmisores oscila entre 500 y 999 ejemplares. En zonas como Campillos, Fuente de Piedra, Mijas, La Carlota, La Rambla, Andújar, Arquillos, Baeza, Ibros, Linares, Navas de San Juan y Pinos Puente, la densidad es moderada, con entre 100 y 499 ejemplares.
El resto de las trampas instaladas en Andalucía registran niveles bajos de presencia de mosquitos transmisores. Hasta el momento, salvo el positivo detectado en Almería a mediados de junio, todos los análisis mediante PCR para detectar la circulación del virus han sido negativos.
Estrategia de control y prevención
La ubicación de las trampas responde a un criterio técnico basado en la presencia potencial de las cuatro principales especies vectoras del virus, priorizando zonas con agua estancada de baja salinidad y áreas verdes cercanas a núcleos urbanos. El objetivo es detectar aumentos en la densidad de mosquitos y la circulación viral de forma temprana, permitiendo a las administraciones locales intensificar medidas de vigilancia, control y comunicación para prevenir contagios humanos.
En esta línea, el Programa de Vigilancia y Control Integral de Vectores para 2025 incluye a todos los municipios andaluces, clasificados en niveles de riesgo bajo, medio o alto según su probabilidad de circulación del VNO. Actualmente, existen 104 municipios en riesgo alto, 313 en riesgo medio y 368 en riesgo bajo. La provincia de Almería es la única que ha experimentado una subida de nivel de riesgo tras declararse áreas en alerta en dos núcleos poblacionales.
Supervisión y coordinación con municipios
Desde marzo, más de 400 inspectores de Salud Pública han establecido contacto con los ayuntamientos para asesorar en la implementación de planes y medidas de control vectorial. Hasta la fecha, se han realizado 1.341 verificaciones en 765 municipios.
En los municipios de riesgo bajo, el 37% ha puesto en marcha planes de control de mosquitos o actuaciones relacionadas, y el 29% adopta medidas adecuadas de vigilancia y control. Entre las localidades con riesgo medio o alto, el 70% cuenta con un Plan Municipal de Vigilancia y Control Vectorial o ha implementado acciones relacionadas, mientras que el 57% adopta medidas adecuadas de vigilancia, control y comunicación. Además, en 210 municipios con riesgo medio o alto se han revisado imbornales y otros puntos críticos para reducir criaderos.



