Este martes el periódico ABC publicaba que Adif se habría llevado de la zona del accidente ferroviario de Adamuz piezas relevantes para la investigación sin autorización judicial, según un informe de la Guardia Civil remitido al juzgado que instruye el caso. Una información que este miércoles ha sido desmentida por la compañía pública, que niega irregularidades y sostiene que únicamente retiró material que no había sido recogido por los investigadores y que lo mantuvo siempre a disposición policial y judicial.
Según recoge el citado diario, la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Córdoba redactó el pasado 7 de febrero un oficio en el que alertaba de una “situación anómala” por parte de responsables de Adif. El documento, entregado al Juzgado de Montoro, señala que un empleado de la empresa afirmó haber recibido una orden verbal para trasladar de madrugada los “cupones” de los raíles con sus soldaduras hasta la base de mantenimiento de Hornachuelos (Córdoba), entre los días 22 y 23 de enero.
En este sentido, asegura que los agentes tuvieron conocimiento de ese traslado el 30 de enero, cuando se desplazaron junto a expertos de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) a la zona donde se encontraba el bogie y el eje del vagón 8 del tren siniestrado. Allí fueron informados de que los cupones ya habían sido retirados, pese a que, según el oficio citado por el diario, entre ellos podrían encontrarse piezas que la CIAF había solicitado investigar.
Asimismo, ABC también recoge que la Guardia Civil envió el 2 de febrero un correo electrónico a Adif advirtiendo de que no se realizara ninguna actuación sobre las soldaduras sin autorización previa y que el 3 de febrero los agentes acudieron a la base de Hornachuelos para precintar las piezas retiradas y dejarlas a disposición judicial. Además, el responsable de la base habría declarado que se realizaron ensayos de dureza sobre los rieles, aunque no pruebas destructivas.
La respuesta de Adif
Tras la publicación de esta información, Adif ha asegurado que entre el 22 y el 23 de enero solo retiró el material que ni la Guardia Civil ni la CIAF se llevaron en su inspección inicial tras el accidente. La empresa pública sostiene que dichas piezas fueron trasladadas a un edificio de mantenimiento en Hornachuelos y que “siempre estuvieron a disposición policial y judicial”.
Fuentes de la compañía explican que, de no haberse retirado y custodiado ese material, con el inicio de las obras de recuperación de la línea el día 26 podría haber terminado en un vertedero. Asimismo, subrayan que se trataba de material del tramo en dirección Madrid, donde no se produjo el descarrilamiento del accidente ocurrido el 18 de enero, en el que fallecieron 46 personas.
Adif añade que el 27 de enero obtuvo autorización judicial para iniciar los trabajos de recuperación de la línea y que el 30 de enero, cuando la Guardia Civil volvió a requerir material, se le indicó que se encontraba en la base de Hornachuelos, donde había permanecido desde su retirada.
De este modo, mientras ABC se hace eco del contenido del informe policial que apunta a una retirada de piezas sin autorización, la empresa pública defiende que su actuación se limitó a preservar material sobrante y custodiarlo conforme a la legalidad, negando haber actuado al margen del procedimiento judicial.



