Torremolinos exige una solución para el mal estado de la MA-20 junto a Manuel Fraga Iribarne

La vía presenta fisuras, baches y desgranamiento en uno de los accesos al municipio

MA-20 torremolinos
MA-20.

El mal estado de un tramo de la MA-20, en el entorno de la avenida Manuel Fraga Iribarne y en la conexión con el término municipal de Málaga, ha llevado al Ayuntamiento de Torremolinos a solicitar al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible que aclare de manera definitiva qué administración debe asumir su reparación.

La petición se ha tramitado a través de la Unidad de Carreteras de Málaga, después de que los servicios municipales hayan inspeccionado la zona y hayan constatado el deterioro del firme. El pavimento presenta fisuras, baches y desgranamiento, una situación que, según el Consistorio, afecta tanto a la seguridad vial como a la imagen de uno de los accesos al municipio.

La concejala de Infraestructuras, María Heredia, ha defendido que el Ayuntamiento “no se ha quedado de brazos cruzados” ante este problema. Según ha explicado, se ha documentado la situación, se ha revisado el planeamiento, la cartografía, la información patrimonial y los datos técnicos disponibles, y se ha dado traslado del expediente a Carreteras para que se pronuncie sobre la titularidad y el mantenimiento de este tramo.

El objetivo municipal es poder actuar cuanto antes, pero con la cobertura administrativa necesaria. Heredia ha insistido en que el Consistorio quiere dar respuesta a una situación visible para vecinos y usuarios de esta entrada a Torremolinos, aunque ha subrayado que no puede intervenir “sin garantías” en una vía cuya titularidad no está formalmente despejada.

Los informes técnicos incorporados al expediente advierten de los posibles riesgos derivados del mal estado del pavimento, entre ellos el aumento de la peligrosidad, la acumulación de agua, la pérdida de adherencia o el incremento de la distancia de frenado. Por ello, el Ayuntamiento considera necesario resolver cuanto antes qué administración tiene la competencia directa sobre el tramo.

Dentro de la documentación remitida al Ministerio figura el acta de cesión de la antigua N-340 al Ayuntamiento de Torremolinos, fechada el 10 de mayo de 1996, además de información vinculada al planeamiento urbanístico y a una solicitud previa de reparación. El análisis municipal apunta a la existencia de discrepancias entre los puntos kilométricos, la documentación gráfica disponible y el límite del término municipal.

Ante esa situación, el Ayuntamiento ha pedido una resolución formal que determine de forma fehaciente quién debe actuar. En caso de que la reparación no corresponda directamente al Consistorio, Torremolinos solicita que se habiliten los mecanismos administrativos necesarios para poder asumir la intervención con todas las garantías legales.

Heredia ha recordado que el municipio viene impulsando actuaciones de mejora del espacio público y renovación de firmes en distintos barrios, dentro de una planificación que incluye nuevos trabajos de asfaltado. “Allí donde la competencia municipal es clara, actuamos; y donde existe una duda jurídica, exigimos que se resuelva para poder dar una respuesta eficaz”, ha señalado.

El Consistorio insiste en que la prioridad es que el tramo deteriorado de la MA-20 se repare cuanto antes, ya sea por parte de la administración titular de la vía o mediante una fórmula que permita al Ayuntamiento intervenir legalmente. “La ciudadanía no entiende de límites administrativos cuando ve un tramo deteriorado en la entrada de su ciudad. Por eso estamos haciendo todo el trabajo técnico y jurídico necesario para que este asunto deje de estar bloqueado y se pueda reparar”, ha concluido la concejala.