La concentración de coches clásicos vuelve a llegar a Torremolinos. En la Plaza Blas Infante se han dado cita estos vehículos. Un sin fin de clásicos cada uno igual de especial que el cariño con el que sus aficionados lo cuidan y disfrutan.
Nuestra compañera Elena Castillejo ha estado en este evento. Un participante, Eduardo, comentó que «llevo treinta años viniendo y cada vez hay más gente. Llevamos unos veinticinco años, antes era un grupo de amigos y ahora ha ido creciendo hasta que participa gente de otros lugares».
Eduardo señaló que «lo más estimulante es ver cómo vas arreglando y mejorando el coche, lo vas haciendo mucho más tuyo. Hacemos varias concentraciones en distintas localizaciones y todos vemos las mejoras en nuestros coches».
El coche de Eduardo es un Mercedes, que «es del año sesenta y siete, lo adquirimos hace unos cuantos años y esta vez estrenamos tapicería. Mi hijo me acompaña y se va introduciendo en este mundillo». Cada vez más gente joven se interesa en este mundo. «Cada vez va a más y nosotros encantadísimos». Después expuso el recorrido que se hizo este mediodía, para acabar en un restaurante. «Este evento es para disfrutarlo en familia y con los amigos».
ORGANIZACIÓN
Por su parte el organizador destacó que son ya treinta ediciones. «Hay ciento veinte vehículos inscritos, pero habrá ciento cuarenta moviéndose, vienen de todas partes de la península. El sesenta y cinco por cierto son de gente de fuera de Torremolinos. Tenemos gente de todas las edades«, explicó.
La acogida del municipio «es diferente a todas las concentraciones que hay en España. No digo ni mejor ni peor, pero tiene su idiosincrasia», añadió el organizador.



