La familia de Haitam, el hombre muerto en Torremolinos durante su detención, denuncia el uso de una pistola táser

La familia encargó una segunda autopsia antes del entierro para contar con una valoración independiente

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Comparecencia de prensa de la familia de Haitam sobre el caso, en Málaga. Álex Zea (Europa Press)

La familia de Haitam, el hombre de 35 años fallecido el pasado mes de diciembre tras una intervención policial en un locutorio de Torremolinos, ha decidido dar un paso más para esclarecer lo ocurrido. Antes de que el cuerpo fuera enterrado, encargaron una segunda autopsia privada, cuyos primeros hallazgos apuntan a la existencia de lesiones que podrían haberse producido cuando aún estaba con vida.

Según ha adelantado Málaga Hoy, esta autopsia se realizó con la presencia de un perito externo a la investigación oficial, a petición de la familia, que buscaba contar con una valoración independiente de lo sucedido antes de la sepultura. Sus abogados, Samuel Tejada y Miriam Rosales, explican que era una oportunidad única para preservar pruebas y obtener respuestas.

Los resultados preliminares —aún pendientes de informe definitivo— recogen la presencia de sangre en la zona del cuello, además de otros traumatismos que, según la valoración inicial, podrían haberse producido mientras Haitam seguía con vida, pese a encontrarse ya reducido con grilletes en pies y manos. También se habría detectado un traumatismo importante en la cabeza y una marca compatible con el uso de una pistola táser en el pecho, cerca del corazón.

La familia considera que estos indicios refuerzan la tesis de un uso desproporcionado de la fuerza durante la intervención y ha iniciado acciones legales contra los agentes de la Policía Nacional implicados. Un allegado insiste en que Haitam no acudió al locutorio con intención de robar, sino para cargar su teléfono móvil y poder pagar un taxi, y que todo se originó a partir de un malentendido con el propietario del local.

Los hechos ocurrieron en la calle Hoyos, tras recibirse un aviso por un presunto intento de robo. Según la versión policial, los agentes encontraron al hombre en un estado avanzado de agitación, después de que el dueño del establecimiento lo hubiera encerrado en el interior. La Policía sostiene que lanzó objetos y golpeó elementos del negocio, lo que llevó al uso de dos dispositivos táser y maniobras de sujeción para tratar de controlarlo.

El servicio sanitario del 061 había sido alertado para administrar un sedante, pero Haitam no reaccionó y terminó falleciendo en el lugar, produciéndose un paro cardiorrespiratorio.

Tras el fallecimiento, el cuerpo fue trasladado al Instituto de Medicina Legal de Málaga, donde se practicó la autopsia oficial, que será la que determine las causas médicas exactas de la muerte. La autopsia privada, costeada por la familia, permitirá ahora contrastar conclusiones dentro de la investigación en curso.

Mientras tanto, los sindicatos policiales han respaldado públicamente la actuación de los agentes, defendiendo su profesionalidad. La familia, por su parte, insiste en que solo busca saber qué ocurrió realmente y reclama que la investigación avance con transparencia, a la espera de los informes forenses definitivos, tanto el oficial como el privado.