Ojén celebra el Corpus Christi entre flores, altares y calles blancas engalanadas

Vecinos, niños de Primera Comunión y autoridades participaron en una procesión marcada por la fe, la convivencia y el cuidado de una de las celebraciones más emotivas del municipio

Corpus Christi en Ojén
Corpus Christi en Ojén. Foto: Ayuntamiento de Ojén

Las calles blancas de Ojén volvieron a vestirse de fiesta, flores y devoción con motivo de la celebración del Corpus Christi, una de las citas religiosas y culturales más emotivas del calendario local. Macetas, altares cuidadosamente preparados y pétalos al paso de la custodia transformaron el casco urbano en un recorrido lleno de solemnidad, color y tradición.

Durante la procesión, la Sagrada Forma recorrió las calles del municipio acompañada por vecinos y visitantes que quisieron participar en una jornada marcada por la fe, la convivencia y el respeto a las costumbres. Los altares, elaborados con esmero por un grupo de vecinas, volvieron a demostrar la implicación de la ciudadanía en la conservación de esta celebración tan arraigada.

Como marca la tradición, los niños y niñas que este año han recibido su Primera Comunión volvieron a vestir sus trajes para acompañar el cortejo procesional. Su presencia dejó una de las imágenes más entrañables de la jornada y simbolizó la continuidad de una tradición que se transmite de generación en generación.

Al acto asistió el alcalde, Juan Merino Márquez, acompañado por miembros del equipo de Gobierno municipal, que compartieron con los vecinos esta importante celebración del calendario religioso y cultural de Ojén.

VISITA DEL PAPA

Durante la jornada, el párroco, D. Agustín Zambrana, dirigió unas palabras a los asistentes en las que destacó el significado espiritual del Corpus Christi y se refirió también a la visita de su Santidad el Papa León XIV a España. El sacerdote subrayó la importancia de este acontecimiento para la comunidad católica y animó a los fieles a vivirlo como una oportunidad de encuentro, esperanza y renovación de la fe.

La celebración volvió a hacer visible una conocida reflexión sobre esta festividad: “El Corpus Christi es la fiesta de la presencia de Cristo que camina con su pueblo”. En Ojén, esa imagen cobró vida entre calles engalanadas, vecinos participando y una comunidad que mantiene viva una de sus expresiones más representativas.

Desde el Ayuntamiento de Ojén se ha agradecido la implicación de vecinos, parroquia, asociaciones y voluntarios que han hecho posible una celebración tan especial. Gracias a ese trabajo compartido, el municipio conserva una tradición que forma parte de su patrimonio cultural, religioso y sentimental.