Los más pequeños de Ojén han cambiado por un día la guardería por el Museo El Molino, en una visita pensada para acercarles desde edades tempranas a las tradiciones y a la historia del municipio.
Durante la jornada, los niños y niñas han aprendido cómo se elaboraba antiguamente el aceite, conociendo de cerca uno de los oficios y procesos más vinculados a la vida tradicional del pueblo. La actividad ha convertido el museo en un espacio de aprendizaje, curiosidad y convivencia.
La visita también ha tenido un componente gastronómico, ya que los pequeños han podido probar pan con aceite y zumo, una forma sencilla y cercana de conectar con los sabores de siempre y con la cultura del aceite.
La mañana terminó con un taller de barro junto a Rosa Collado, en el que los participantes pudieron experimentar con sus manos y disfrutar de una actividad creativa relacionada con los oficios y materiales tradicionales.
Con esta iniciativa, Ojén acerca su patrimonio a los más pequeños y refuerza la importancia de transmitir las costumbres locales desde la infancia, haciendo que las tradiciones del pueblo se aprendan también jugando, tocando y saboreando.



