El apagón eléctrico que dejó a millones de personas sin suministro el pasado 28 de abril en la península ibérica comienza a esclarecerse. El Instituto de Investigación Tecnológica (IIT) de la Universidad Pontificia Comillas, referente europeo en el análisis de sistemas eléctricos, ha presentado un informe preliminar independiente que identifica las causas principales del mayor corte de luz en la historia reciente de España y Portugal.
El documento, firmado por los doctores Luis Rouco, Enrique Lobato y Francisco M. Echavarren, concluye que el suceso fue consecuencia de una combinación de factores: grandes oscilaciones de tensión los días previos, una baja generación síncrona, un margen de seguridad insuficiente frente al colapso por sobretensión y una red de transporte debilitada, agravados por la desconexión repentina de parte de la generación renovable y por maniobras operativas que redujeron aún más la estabilidad del sistema.
Baja generación y red debilitada
El análisis revela que en las zonas sur y centro del país la producción síncrona —centrales nucleares y ciclos combinados— era inusualmente baja. Solo había operativo un grupo de ciclo combinado en Andalucía y un reactor nuclear en el centro peninsular. Además, más de un tercio de la red de 400 kV estaba fuera de servicio por trabajos de mantenimiento o control de tensión, lo que favoreció la aparición de oscilaciones poco amortiguadas.
Un fenómeno inédito en Europa
El informe introduce el concepto de “colapso por sobretensión”, una situación inédita en el continente. Este fenómeno ocurre cuando la desconexión de fuentes renovables dispara la tensión de la red sin posibilidad de control, provocando una sobretensión en cascada. Los investigadores remarcan que este episodio no tiene precedentes en el sistema eléctrico europeo.
Maniobras que aceleraron la caída
Entre las 12:00 y las 12:30 horas, Red Eléctrica de España trató de estabilizar el sistema conectando varias líneas para amortiguar las oscilaciones. Sin embargo, estas maniobras redujeron todavía más el margen de seguridad, acelerando la caída general del sistema y precipitando el apagón.
Recomendaciones y retos de futuro
El IIT advierte de la necesidad de revisar los criterios de programación de la generación síncrona, reforzar los procedimientos de control de tensión y aplicar métricas avanzadas que permitan anticipar escenarios de riesgo. El estudio también subraya la importancia de reforzar la coordinación entre los agentes del sector eléctrico y de adaptar la operación de la red a los nuevos desafíos de la transición energética, marcada por la integración masiva de renovables.



