Un correo interno del Pentágono llegó a plantear medidas de presión contra varios aliados de la OTAN por no respaldar plenamente las operaciones de Estados Unidos en la guerra con Irán. Entre esas opciones figuraba la posibilidad de suspender a España de la Alianza Atlántica, según una exclusiva publicada por Reuters, que cita a un funcionario estadounidense conocedor del contenido del mensaje. Reuters señala que el documento circuló en niveles altos del Departamento de Defensa estadounidense.
De acuerdo con la información difundida por Reuters, el correo reflejaba la frustración existente en Washington con algunos socios por su supuesta negativa o reticencia a conceder acceso a bases, derechos de sobrevuelo y facilidades logísticas, conocidos en el ámbito militar como ABO. El funcionario citado por la agencia sostuvo que esos permisos son “la base mínima absoluta” dentro de la OTAN.
Entre las opciones contempladas aparecía apartar a países considerados “difíciles” de puestos relevantes o simbólicos dentro de la organización. También se incluía la posibilidad de lanzar señales políticas contundentes a varios socios europeos con el objetivo de reducir lo que algunos sectores de la administración estadounidense consideran un exceso de dependencia del paraguas militar norteamericano.
España, en el foco por el gasto en defensa y las bases militares
La información apunta a que España figura entre los países que más incomodidad generan en la actual administración estadounidense, tanto por su negativa a elevar el gasto en defensa al 5% del PIB como por sus posiciones respecto al conflicto con Irán.
Estados Unidos mantiene además dos instalaciones estratégicas en territorio español: la Base Naval de Rota y la Base Aérea de Morón, claves para sus operaciones militares en Europa, el Mediterráneo y Oriente Próximo.
Según Reuters, el correo consideraba que una hipotética suspensión de España tendría un impacto operativo limitado para Washington, aunque sí un fuerte valor simbólico dentro de la Alianza. No obstante, fuentes de la propia OTAN recordaron que el tratado fundacional no contempla ningún mecanismo formal para suspender la membresía de un país aliado.
Otras medidas: presión a Reino Unido y las Malvinas
El documento también recogía revisar el respaldo diplomático de Estados Unidos a determinados territorios europeos de ultramar, citando como ejemplo las Islas Malvinas/Falkland, administradas por Reino Unido y reclamadas por Argentina.
La tensión también alcanzaría a Londres. El presidente estadounidense, Donald Trump, habría criticado públicamente la negativa británica a sumarse plenamente a operaciones relacionadas con Irán y el estrecho de Ormuz.
Sánchez resta valor al correo y defiende la posición española
Tras conocerse la información, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, respondió desde Nicosia y restó importancia al supuesto correo interno del Pentágono. Según declaraciones recogidas por EFE, aseguró que el Ejecutivo español “no trabaja sobre correos electrónicos”, sino sobre documentos oficiales y posiciones formales del Gobierno de Estados Unidos.
Sánchez añadió que la postura de España es de absoluta colaboración con los aliados, aunque siempre dentro del marco de la legalidad internacional. Con ello, el jefe del Ejecutivo trató de enfriar una polémica que vuelve a evidenciar las tensiones existentes entre Washington y varios socios europeos en materia de defensa.



