Estados Unidos e Irán parecen estar más cerca de cerrar un acuerdo para poner fin a la guerra, aunque las dos partes mantienen versiones distintas sobre el contenido del pacto que se está negociando. La mediación de Pakistán ha cobrado peso en las últimas semanas y su primer ministro, Shehbaz Sharif, aseguró que ya existe un texto final de acuerdo, aunque por ahora no hay confirmación inmediata ni desde Washington ni desde Teherán.
La posible salida diplomática llega en un momento de tensión acumulada tras meses de enfrentamiento y después del cierre del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas del comercio energético mundial. Según la información difundida por Reuters, tanto la Administración estadounidense como el Gobierno iraní han lanzado señales de que el pacto está cerca, aunque discrepan sobre los términos concretos.
Sharif afirmó en la red social X que Pakistán trabaja ya con ambas partes para cerrar los próximos pasos. Sin embargo, las filtraciones sobre el contenido del memorando de entendimiento han abierto un nuevo frente político. Varias fuentes occidentales, paquistaníes e iraníes describieron un texto que, en principio, recogería buena parte de las demandas planteadas por Irán durante la negociación.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó esa interpretación y calificó de inexactas las versiones publicadas sobre las condiciones del acuerdo. En un mensaje en Truth Social, sostuvo que los términos filtrados por Irán no tienen relación con lo pactado por escrito y criticó duramente a los negociadores iraníes.
Pese a esa reacción, Trump compartió poco después un mensaje del ministro iraní de Exteriores, Abbas Araqchi, en el que este aseguraba que un memorando para poner fin a la guerra nunca había estado tan cerca. Araqchi también pidió evitar especulaciones sobre el contenido del acuerdo hasta que el texto quede cerrado de forma definitiva.
Uno de los puntos pendientes de resolver, según una fuente occidental, una fuente iraní y otra del Golfo citadas por Reuters, es el lenguaje relacionado con el cese de hostilidades en Líbano. Irán reclama que Israel ponga fin a su campaña contra sus aliados, entre ellos la milicia Hezbollah, un asunto que sigue siendo especialmente sensible dentro de la negociación.
De acuerdo con los términos descritos por otras fuentes, Estados Unidos comenzaría a facilitar a Irán el acceso a miles de millones de dólares en activos descongelados y renunciaría a aplicar sanciones sobre sus exportaciones de petróleo. A cambio, Teherán reabriría el estrecho de Ormuz, cerrado después de los ataques lanzados en febrero por Estados Unidos e Israel.
El acuerdo, si finalmente se confirma, supondría un giro relevante en una crisis internacional marcada por la tensión militar, las sanciones económicas y el pulso regional en Oriente Próximo. No obstante, las diferencias sobre la interpretación del texto muestran que el pacto aún no está completamente cerrado y que su aplicación dependerá de cómo se resuelvan los últimos detalles diplomáticos.
Por ahora, Pakistán aparece como el principal mediador visible entre las partes, mientras Washington y Teherán siguen enviando mensajes cruzados: ambos hablan de una paz cercana, pero todavía no coinciden públicamente en qué significaría exactamente ese acuerdo.



