La histórica victoria de España en el Mundial 2026 también tendrá un importante impacto en las arcas públicas. Según las estimaciones elaboradas por los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha), el fisco ingresará cerca de seis millones de euros procedentes de la tributación del premio que recibirán los futbolistas de la selección.
La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) percibirá alrededor de 43,6 millones de euros (50 millones de dólares) por conquistar el título mundial y destinará el 45% de esa cantidad a los jugadores. De acuerdo con los cálculos de Gestha, cada internacional recibirá 754.701 euros brutos, una cantidad que tributará en España o en el país de residencia fiscal de cada futbolista.
La cantidad que finalmente conservará cada jugador dependerá del territorio donde tribute. En España, el IRPF combina una tarifa estatal con otra autonómica, por lo que las diferencias entre comunidades pueden ser significativas.
Cataluña aplica la mayor carga fiscal
Los Técnicos de Hacienda estiman que Cataluña aplicará el tipo máximo más elevado, con una tributación del 50,14%. En esa situación se encuentran futbolistas como Lamine Yamal, Pedri, Gavi, Dani Olmo, Pau Cubarsí, Ferran Torres, Eric García y Joan García, que percibirían alrededor de 376.294 euros netos y abonarían unos 378.700 euros a Hacienda.
En Madrid, donde tributan Marcos Llorente, Álex Baena y Marc Pubill, la carga fiscal sería del 45,14%, lo que supone que cada uno conservaría algo más de 414.000 euros netos, unos 37.700 euros más que los jugadores residentes en Cataluña.
Por su parte, los futbolistas con residencia fiscal en el País Vasco y Navarra soportarán tipos diferentes en función del territorio foral. Así, Unai Simón, Aymeric Laporte y Nico Williams, residentes en Bizkaia, tributarán al 39,28%, mientras que Mikel Oyarzabal, en Gipuzkoa, lo hará al 39,53% y Víctor Muñoz, en Navarra, al 45,94%.
Los que juegan en el extranjero tributarán en sus países de residencia
Los internacionales que militan fuera de España declararán el premio conforme a la normativa fiscal de sus respectivos países de residencia. Es el caso de Rodri, David Raya, Martín Zubimendi, Mikel Merino, Marc Cucurella, Pedro Porro y Yeremy Pino, residentes fiscales en el Reino Unido; Fabián Ruiz, en Francia; y Álex Grimaldo, en Alemania.
Gestha recuerda además que las primas abonadas por la RFEF tienen la consideración de rendimientos del trabajo en el IRPF, incluso aunque no exista relación laboral entre la federación y los futbolistas. Esta consideración impide aplicar la reducción del 30% prevista para determinados rendimientos irregulares cuando el contribuyente ya se ha beneficiado de ella en los cinco ejercicios anteriores, circunstancia que podría afectar a algunos internacionales.
En el caso de los jugadores con residencia en los territorios forales, la normativa establece un régimen diferente que permite aplicar determinados porcentajes de reducción con un límite máximo de 300.000 euros, lo que podría beneficiar a algunos futbolistas que tributan en esas haciendas.



