Este sería el mejor horario si elimináramos los cambios de hora, según los expertos

La ciencia tiene clara su postura, frente a la opinión de los ciudadanos

Este sería el mejor horario si elimináramos los cambios de hora, según los expertos - Cambio de hora

España se prepara para un nuevo cambio de hora que podría ser histórico. En la madrugada del sábado 25 al domingo 26 de octubre, los relojes volverán a retrasarse una hora, pasando de las 03:00 a las 02:00, para dar comienzo al horario de invierno. Sin embargo, este gesto rutinario podría convertirse en uno de los últimos si prospera la propuesta del Gobierno de Pedro Sánchez para eliminar los ajustes estacionales en toda la Unión Europea.

El Ejecutivo español planea llevar al Consejo de la UE una iniciativa para derogar la normativa europea que regula los cambios horarios desde hace décadas. Para aprobarse, necesitará el respaldo de al menos 15 países miembros, que representen el 65% de la población europea.

Si Europa decide acabar con los cambios de hora, la gran pregunta será con cuál quedarse. Aunque las encuestas muestran una inclinación popular hacia el horario de verano, la comunidad científica es clara: el horario de invierno (GMT+1) es el más adecuado para la salud.

Los expertos explican que el horario de invierno se adapta mejor al reloj biológico humano, favoreciendo la sincronización entre los ciclos naturales de luz y el descanso. En cambio, mantener el horario de verano de forma permanente implicaría acostarse más tarde y dormir menos, lo que podría generar fatiga, somnolencia, bajo rendimiento y alteraciones metabólicas.

La Sociedad Española del Sueño (SES) y la Time Use Initiative (TUI) defienden que adoptar el horario de invierno de manera permanente ayudaría a mejorar la salud mental, la productividad y la calidad del sueño, reduciendo el riesgo de insomnio, obesidad, hipertensión o depresión.

Un sistema con más de un siglo de historia

El cambio horario tiene su origen en la Primera Guerra Mundial, cuando el Imperio Alemán decidió adelantar los relojes para ahorrar energía. La medida fue retomada durante la crisis del petróleo de los años 70 y, desde los años 80, se armonizó en el conjunto de la Unión Europea.

En España, los primeros ajustes datan de 1918, aunque el sistema actual se aplica de manera ininterrumpida desde 1974. Desde 2002, todos los países europeos cambian la hora de forma coordinada dos veces al año: en marzo (para el horario de verano) y en octubre (para el de invierno).

España mantiene desde 1940 el mismo huso horario que Alemania y Polonia, pese a que, por su posición geográfica, debería compartirlo con Portugal y Reino Unido (GMT). Este desfase, de aproximadamente una hora, provoca que el país viva “adelantado al sol”, lo que influye en sus costumbres diarias, como los horarios tardíos de comidas y descanso.

Impacto en la salud y la rutina diaria

El cambio de hora afecta al ritmo circadiano, el reloj interno que regula el sueño y la actividad diaria. Los niños, adolescentes, mayores y personas con trastornos del sueño o salud mental son los más vulnerables a este desequilibrio.

Según los especialistas, mantener un horario estable y alineado con la luz solar ayudaría a mejorar el descanso y reducir problemas asociados al sueño, además de prevenir enfermedades cardiovasculares y metabólicas.