El Vaticano ha puesto en marcha este martes los actos fúnebres en memoria del Papa Francisco, fallecido recientemente, con la exposición de su cuerpo en la capilla del albergue de Santa Marta. Vestido ya con los atuendos funerarios, el Pontífice argentino permanece en capilla ardiente como primer gesto de una semana cargada de emoción y despedidas multitudinarias.
Este miércoles, sus restos serán trasladados a la Basílica de San Pedro, donde se abrirá al público la posibilidad de rendir homenaje al Papa emérito. Se espera una afluencia masiva de fieles, en una atmósfera de recogimiento y respeto.
La Santa Sede ha confirmado este martes que el funeral se celebrará el sábado 26 de abril a las 10:00 horas, en el atrio de la Basílica de San Pedro, coincidiendo con el inicio del periodo litúrgico de los Novendiales, los nueve días de oración por el alma del Sumo Pontífice, establecidos en la tradición de la Iglesia.
Paralelamente, ha tenido lugar la primera congregación general de cardenales, paso previo al cónclave que, una vez concluidos los funerales, deberá elegir al sucesor de Francisco. Participan en ella todos los cardenales, incluidos aquellos mayores de 80 años que, aunque sin derecho a voto, ofrecen su consejo y oración.
El uso de las redes sociales para difundir imágenes del Papa fallecido y los detalles de la agenda fúnebre marca también un cambio significativo en el protocolo vaticano, más abierto y transparente que en ocasiones anteriores. Esta semana se vivirá, así, como un tiempo de duelo colectivo, pero también de reflexión sobre su legado.



