Una campaña masiva de correos electrónicos de sextorsión ha sido detectada recientemente y está afectando a usuarios que reciben mensajes en los que se les amenaza con la supuesta difusión de vídeos íntimos a sus contactos. Según el aviso publicado el 10 de marzo de 2026 por el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), se trata de un fraude digital diseñado para generar miedo y presión psicológica con el objetivo de obtener pagos en criptomonedas.
La alerta advierte de que los ciberdelincuentes envían correos en los que aseguran haber infectado el dispositivo de la víctima con un software espía indetectable. En el mensaje, los estafadores afirman disponer de vídeos comprometidos grabados a través de la cámara del dispositivo y amenazan con difundirlos entre los contactos del destinatario si no se realiza un pago.
Amenazas falsas y presión psicológica
El análisis realizado por especialistas en ciberseguridad señala que las amenazas incluidas en estos correos no son reales. Los atacantes no poseen ningún material gráfico ni acceso al dispositivo de la víctima. En realidad, los mensajes utilizan guiones genéricos basados en filtraciones antiguas de datos y en técnicas de manipulación emocional.
Uno de los elementos clave del fraude es la creación de una cuenta atrás ficticia, generalmente de 48 o 50 horas, para obligar a las víctimas a actuar con urgencia. De este modo, los delincuentes intentan evitar que el usuario busque ayuda o analice la situación con calma.
El importe exigido suele situarse entre 750 y 950 dólares en Bitcoin, una criptomoneda elegida por los estafadores debido a que las transacciones son difíciles de rastrear y prácticamente irreversibles.

Cómo reconocer estos correos fraudulentos
Los mensajes empleados en esta campaña presentan una serie de características comunes que permiten identificar el intento de estafa:
- Uso de lenguaje alarmista centrado en el miedo y la urgencia.
- Supuestas explicaciones técnicas sobre un “software espía invisible” o un antivirus incapaz de detectarlo.
- Exigencia de pago en Bitcoin como única forma de evitar la difusión del material.
- Falta total de pruebas reales, como capturas o fragmentos del supuesto vídeo.
- Direcciones de correo anónimas o suplantadas, incluso aparentando proceder de la propia cuenta del destinatario.
- Asuntos alarmantes como “Se han filtrado sus datos personales”, “No-reply” o “En espera de su pago”.
Los expertos subrayan que grabar vídeo y audio de forma remota sin dejar rastro ni alertas en el sistema resulta extremadamente complejo, especialmente en campañas masivas como esta.
Qué hacer si recibes uno de estos mensajes
El INCIBE recomienda que, si se recibe uno de estos correos, se adopten varias medidas de prevención:
- No responder al mensaje ni realizar el pago.
- Bloquear al remitente y eliminar el correo de la bandeja de entrada.
- Reportar el incidente al buzón de incidentes del organismo para ayudar a prevenir nuevos casos.
- Contactar con la Línea de Ayuda en Ciberseguridad 017 si existen dudas sobre cómo actuar.
Responder o pagar confirmaría que la cuenta de correo está activa, lo que podría provocar nuevos intentos de fraude.
Qué hacer si se ha realizado el pago
En el caso de que una víctima haya cedido al chantaje, los especialistas aconsejan recopilar todas las pruebas posibles, como correos electrónicos, capturas de pantalla del pago y cualquier comunicación con los ciberdelincuentes.
Este material puede servir como evidencia para presentar una denuncia ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Además, se recomienda realizar egosurfing, es decir, buscar el propio nombre en internet para comprobar si existe algún contenido publicado y, en caso necesario, solicitar su eliminación mediante el derecho al olvido.
Los especialistas recuerdan que este tipo de campañas de sextorsión digital se basan casi siempre en amenazas vacías y en la presión psicológica sobre las víctimas, por lo que la mejor defensa es ignorar el mensaje, no pagar y denunciar el intento de estafa.



