1 de cada 3 víctimas de acoso escolar guarda silencio por miedo: el 20% ha intentado suicidarse alguna vez

El 6 de noviembre se conmemora el Día Internacional contra la violencia y el acoso escolar

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Con motivo del Día Internacional contra la violencia y el acoso en la escuela, incluido el ciberacoso, que se conmemora el 6 de noviembre, la Fundación ColaCao y la Universidad Complutense de Madrid han recordado los datos del I Estudio sobre el acoso escolar y el ciberacoso en España en la infancia y la adolescencia (2023), una de las investigaciones más amplias realizadas en nuestro país.

El informe, basado en la participación de casi 21.000 estudiantes de entre 4º de Primaria y 4º de Secundaria, revela cifras preocupantes sobre el silencio, la prevalencia y las consecuencias psicológicas de este fenómeno que afecta a miles de menores en España.

El silencio, la primera herida del acoso

Uno de los hallazgos más inquietantes del estudio es la tendencia de las víctimas a callar por miedo o por no preocupar a sus familias. Según los datos, 1 de cada 3 víctimas de acoso escolar (38%) y más de la mitad de las víctimas de ciberacoso (55%) no se lo cuentan a nadie. Este silencio impide que los casos se detecten a tiempo y se conviertan en denuncias o intervenciones efectivas.

Entre quienes sí deciden hablar, la madre aparece como la principal figura de apoyo (77,6%), seguida de las amistades (72,7%) y del padre (63%). Solo un 52,4% comunica la situación al profesorado, lo que pone de manifiesto la escasa confianza en la respuesta institucional dentro de los centros educativos.

En el caso del ciberbullying, el aislamiento se acentúa: más del 55% de las víctimas no lo cuentan a nadie. Cuando lo hacen, los principales confidentes son los amigos (78,1%), la madre (68,7%) y el padre (58%).

Dos alumnos por aula sufren acoso en España

El estudio refleja una prevalencia alarmante: casi dos alumnos por clase reconocen sufrir acoso escolar, lo que equivale al 6,2% del alumnado. Por su parte, el 2,1% de los encuestados admite haber ejercido acoso, lo que supone un acosador por cada dos aulas.
Según estas cifras, en España habría cerca de 220.000 estudiantes víctimas de acoso escolar y más de 74.000 acosadores. Además, un 16,3% de los alumnos se reconoce como testigo directo, es decir, unos cinco por aula.

La incidencia varía según la etapa educativa: en Primaria, el 7,6% del alumnado se considera víctima, mientras que en Secundaria el dato desciende al 5,3%. En cuanto al género, las chicas son más víctimas en Secundaria (5,8%) que los chicos (4,8%), aunque las diferencias se reducen en Primaria.

Respecto a los acosadores, los chicos duplican la proporción de chicas: 2,6% frente a 1,4%. En ambas etapas educativas se repite esta tendencia.

Cuando el bullying deja huella en la salud mental

El informe también establece un vínculo directo entre acoso y salud mental. El 20,4% de las víctimas y el 16,8% de los acosadores reconocen haber intentado quitarse la vida alguna vez. En el caso del ciberacoso, las cifras son aún más graves: 21,1% de las víctimas y 24,9% de los acosadores admiten haberlo intentado.

Tanto víctimas como agresores presentan una mayor frecuencia de conductas autolesivas, como cortarse, quemarse o golpearse a propósito. La doctora María José Díaz-Aguado, directora de la investigación y responsable de la Unidad de Psicología Preventiva de la Universidad Complutense de Madrid, advierte de la urgencia de una respuesta global:

“Es necesaria una respuesta integral desde las escuelas y la sociedad para prevenir el suicidio vinculado al bullying. Hay que apoyar a las víctimas y atender también las dificultades socioemocionales de quienes ejercen la violencia”.

El ciberbullying, una violencia que no termina en el aula

El 10,7% del alumnado reconoce haber sido víctima de maltrato digital, con una mayor incidencia entre las chicas (12,7%) que entre los chicos (8,7%). En sentido inverso, el 4,4% de los estudiantes reconoce haber ejercido ciberacoso, lo que equivale a un ciberacosador por aula. En total, unos 134.000 menores habrían participado en situaciones de acoso a través de dispositivos digitales al menos dos o tres veces al mes en los últimos dos meses.

La prevención, clave para romper el ciclo

El estudio también subraya que la prevención educativa reduce significativamente los casos de acoso. Casi el 80% del alumnado asegura haber trabajado en su centro estrategias contra el bullying. Entre quienes no lo hicieron, los porcentajes de víctimas y acosadores se elevan a 7,9% y 2,8%, respectivamente, frente al 5,6% y 1,7% de quienes sí recibieron formación.

Marta Vernet, patrona de la Fundación ColaCao, destacó la importancia de extender estos programas:

“Los datos muestran el papel crucial de los proyectos educativos de prevención. Es importante generalizarlos para que las cifras de víctimas sigan descendiendo”.

Una realidad que se vive en todos los municipios

La historia de R.C.T., una madre de Benalmádena, publicada recientemente por Área, es un ejemplo local que da rostro a esas estadísticas. Su hijo sufrió tres años de acoso escolar, en un caso que comenzó con dolores y excusas para no ir al colegio y terminó con una agresión física grave.

Durante ese tiempo, el sistema educativo no activó los protocolos adecuados y la madre tuvo que recurrir a la Fiscalía de Menores para que su caso fuese atendido.

Hoy, ambos han logrado rehacer sus vidas, pero ella lanza un mensaje claro a otras familias:

“Si ves que algo no cuadra, que el dolor se repite, que nadie hace caso… no te rindas. No tengáis miedo.”

Su testimonio recuerda que, más allá de los números, el bullying tiene nombres, heridas y consecuencias reales, también en la Costa del Sol.