El pleno del Ayuntamiento de Mijas, celebrado el pasado 27 de agosto, estuvo marcado por un momento de tensión a raíz de una moción de urgencia presentada por el Grupo Municipal de VOX. La propuesta, relativa a garantizar apoyos educativos públicos, gratuitos y profesionales para el alumnado con trastorno del espectro autista (TEA), derivó en una fuerte controversia tras la intervención de su portavoz.
El concejal de VOX, Juan Carlos Cuevas Dawson, defendió la iniciativa asegurando que se trataba de una “urgencia real”. En su exposición, señaló que conocía de primera mano casos de alumnos con TEA y denunció que, en determinados centros, “ciertos profesores y también ciertos médicos” habrían derivado a menores a hospitales y los habrían “inflado a anfetaminas”.
Estas palabras generaron un notable revuelo en la sala. Cuevas insistió en que se trataba de una realidad que había presenciado “de cerca” y que no era una situación reciente, sino algo que —según sus palabras— venía ocurriendo desde hacía “mucho tiempo”.
La respuesta no se hizo esperar. La concejala de Ciudadanos, Mariló Olmedo, utilizó su turno para reprochar duramente las declaraciones del edil de VOX. “Señor Cuevas, si usted está seguro de que médicos utilizaron drogas para los niños, usted coge los nombres y apellidos de esos médicos y los lleva a la Fiscalía, pero no ponga en duda el trabajo que los profesionales sanitarios hacemos por esos niños y esas familias”, afirmó con contundencia.



