Mijas quiere convertir a uno de sus grandes símbolos en el protagonista de un espacio pensado para la protección, el bienestar animal y la divulgación. El Ayuntamiento ha adjudicado ya el proyecto constructivo del futuro centro de interpretación ‘El Burrito’, una iniciativa que busca poner en valor la figura del burro mijeño y garantizar su conservación dentro de un entorno natural adaptado a sus necesidades.
El proyecto se desarrollará en una parcela de más de 10.000 metros cuadrados situada en el Vial Sur, junto al Camino de las Canteras, y será diseñado por la empresa OLUZ, adjudicataria del contrato por un importe de 39.782,38 euros. El plazo previsto para redactar el proyecto es de 60 días, tras los cuales el Ayuntamiento podrá sacar a concurso las obras.
La futura instalación se plantea como mucho más que un simple recinto para animales. El objetivo es crear un gran parque recreativo y educativo donde vecinos y visitantes puedan conocer la historia y la importancia del burro en Mijas, al mismo tiempo que se fomenta la conciencia sobre el bienestar animal y la protección de esta especie tan ligada a la identidad del municipio.
El diseño aprovechará la topografía natural y escarpada del terreno para favorecer la interacción con los animales en condiciones de semilibertad. Además, incluirá senderos con sombra y arbolado, zonas de esparcimiento, caminos acondicionados y espacios donde los burros podrán participar incluso en tareas vinculadas a la gestión forestal.
JUBILACIÓN
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es que permitirá la “jubilación” de burros dentro del parque, además de la acogida temporal de animales adultos para su recuperación y posterior reubicación. El recinto contará también con un Centro de Interpretación del Burro Mijeño, concebido para divulgar el valor histórico, turístico y cultural de estos animales.
El proyecto contempla la construcción de tres grandes módulos de establos, además de espacios veterinarios y almacenes. En total habrá 24 compartimentos, cada uno preparado para albergar a dos burros, alcanzando así una capacidad máxima de 48 animales.
Los establos estarán integrados en el paisaje, algunos semienterrados y con cubierta vegetal, aprovechando la forma natural del terreno. Cada espacio contará con agua, luz y elementos adaptados para facilitar tanto el cuidado diario como las labores de mantenimiento y limpieza.
El recinto quedará dividido en dos grandes áreas a través de un camino principal de cinco metros de ancho: una destinada a los módulos y establos y otra orientada al ocio y el contacto con la naturaleza, con senderos, prados vallados, picadero y espacios para la gestión de residuos.
Con este proyecto, Mijas busca proteger uno de los elementos más reconocibles de su imagen turística y, al mismo tiempo, abrir una nueva etapa en la relación del municipio con sus burros, apostando por el bienestar animal, la sostenibilidad y la educación ambiental.



