El eclipse solar convirtió durante unas horas el campo de Mijas en un pequeño laboratorio al aire libre. La Asociación Naturgat aprovechó el fenómeno para observar qué ocurre en la naturaleza cuando la luz disminuye de forma extraordinaria: desde posibles cambios en los cantos de las aves hasta las variaciones de temperatura, viento e intensidad lumínica que se producen durante el eclipse.
La experiencia supone la primera participación de Naturgat como asociación en este tipo de iniciativas de ciencia ciudadana, una fórmula que permite que personas y colectivos recopilen observaciones siguiendo determinados protocolos y las incorporen a repositorios que posteriormente pueden ser utilizados por investigadores.
Una de las líneas de trabajo se centró precisamente en los animales. Naturgat realizó grabaciones de los sonidos de aves y otras especies con la intención de que estos registros puedan compararse con los obtenidos en jornadas anteriores y posteriores al eclipse, e incluso con observaciones correspondientes a otras épocas del año.
El objetivo es disponer de información que permita analizar si una disminución excepcional de la luz puede provocar cambios en los cantos y comportamientos de los animales, como sus patrones de actividad o su tendencia a buscar refugio.
Un repositorio para estudiar la respuesta de la fauna
Naturgat utilizó iNaturalist como plataforma para incorporar observaciones de biodiversidad relacionadas con el eclipse, siguiendo la metodología heredada de iniciativas como ‘Life Responds’, que en su momento estuvo coordinada por la Academia de Ciencias de California.
A través de este repositorio, pueden almacenarse registros de sonidos y comportamientos de aves y otros animales para que posteriormente sean consultados y utilizados por investigadores en sus análisis sobre la respuesta de la fauna ante cambios ambientales excepcionales.
La comparación se realiza entre los registros obtenidos en los días previos y posteriores al eclipse y los recogidos durante el propio fenómeno, e incluso con observaciones de otras épocas del año. El objetivo es detectar posibles variaciones en los cantos de las aves y en otros patrones de comportamiento asociados a la disminución repentina de la luz.
Temperatura, viento y luz durante el eclipse
La segunda parte del trabajo estuvo vinculada a GLOBE Observer de la NASA y se centró en observar las microvariaciones atmosféricas que acompañaron al eclipse.
Durante la jornada se recopilaron diferentes datos para estudiar cómo evolucionaban las condiciones a medida que avanzaba la ocultación solar. Entre las variables registradas estuvieron la temperatura del aire, la velocidad del viento y la intensidad lumínica, además de observaciones relacionadas con la nubosidad.
Para ello no fue necesario desplegar un gran laboratorio. Naturgat utilizó, entre otros elementos, un anemómetro con termómetro incorporado y conexión Bluetooth, que permitía trasladar la información a una aplicación instalada en el teléfono móvil.
También se emplearon telescopio, filtros y protecciones específicas para los equipos, cámara y las correspondientes gafas para la observación segura del eclipse. El GPS permaneció activado para que los registros quedaran asociados al punto desde el que fueron obtenidos en Mijas.
Una primera experiencia que tendrá continuidad
En la campaña han participado dos integrantes de Naturgat. Uno de ellos se encargó de realizar las observaciones y mediciones directamente sobre el terreno en Mijas, mientras que una segunda persona ha asumido la tarea de organizar y subir los datos recopilados a las plataformas correspondientes para que puedan quedar disponibles para su análisis científico.
La intención de la asociación es que esta primera experiencia sea solamente el comienzo. El colectivo, de carácter animalista y ambientalista, ya tenía entre sus objetivos participar en proyectos de ciencia ciudadana relacionados con la naturaleza y pretende ampliar tanto los experimentos como el número de participantes en próximas ocasiones.
Los registros obtenidos han sido incorporados a los repositorios correspondientes para que puedan formar parte de la información disponible para los investigadores. De esta manera, observaciones realizadas directamente desde el campo mijeño podrán contribuir a estudiar fenómenos que se analizan mediante datos recopilados desde numerosos lugares.
Y la experiencia no terminará aquí. Naturgat ya piensa en repetir este tipo de observaciones en próximos eclipses, incorporando nuevos experimentos y buscando una participación mayor. La intención es volver a escuchar a las aves, medir el ambiente y comprobar, desde Mijas, cómo responde la naturaleza cuando el día comienza repentinamente a oscurecerse.



