El ruido del tráfico y el olor del arroyo acompañan a diario a los vecinos de Las Lagunas. Pero esa imagen, que forma parte del paisaje urbano desde hace años, podría tener los días contados. El Ayuntamiento de Mijas ha anunciado que el embovedado del arroyo María Barranco —una vieja demanda vecinal— da por fin un paso decisivo tras la aprobación del estudio de viabilidad por parte de la Junta de Andalucía.
El trámite, que debía autorizar Dominio Público Hidráulico (DPH), desbloquea una actuación que llevaba años en punto muerto y que se considera clave tanto por razones ambientales como de movilidad.
“Se trata de un proyecto muy esperado, que mejorará la calidad de vida de los mijeños que viven en la zona”, explicó la alcaldesa, Ana Mata, durante la presentación. El Ayuntamiento destinará un millón de euros, procedente del Plan de Asistencia Económica Municipal (PAEM) de la Diputación de Málaga, a la redacción y ejecución del proyecto.
Una herida urbana que se cerrará por fin
El arroyo María Barranco es, desde hace años, una especie de cicatriz en el corazón de Las Lagunas. A su alrededor se concentran viviendas, comercios y naves industriales, algunas de ellas sin acceso directo por la presencia del cauce. En los meses de calor, los malos olores y las plagas agravan el malestar de los residentes.
“Llevamos años esperando una solución”, reconoció Soledad Romero, presidenta de la comunidad de vecinos Residencial Centro, colindante con el arroyo. “Este proyecto supone un gran paso y una señal de que, por fin, algo se está moviendo”.
El embovedado servirá para prevenir inundaciones en una zona urbana consolidada, mejorar la accesibilidad peatonal y aumentar el número de zonas verdes. Además, permitirá ensanchar el carril bici y facilitar el acceso a las edificaciones que actualmente “cuelgan” sobre el cauce.
Un proyecto con impacto directo en la movilidad
El concejal de Infraestructuras y Obras, Juanjo Torres, confirmó que el estudio de viabilidad —adjudicado por 8.990 euros— ya está finalizado y que la redacción del proyecto técnico podría licitarse antes de que acabe el año. A partir de ahí, se dará paso a la ejecución sobre el terreno.
Las recreaciones presentadas por el Consistorio muestran una travesía renovada, con aceras amplias, zonas ajardinadas y una vía ciclista integrada en el entorno. La intervención busca reconectar el barrio, eliminando una barrera física que ha condicionado durante años el crecimiento de Las Lagunas.
La zona sobre la que se actuará está actualmente clasificada como “vivienda popular”, aunque también existen naves industriales. Esto permitirá, en un futuro, reurbanizar el área y dotarla de nuevos accesos, transformando por completo su fisonomía.
Fondos provinciales para proyectos pendientes
La alcaldesa agradeció la colaboración de la Diputación y subrayó la importancia del PAEM como herramienta para financiar obras locales. “Estos planes son fundamentales para ayudar a los ayuntamientos a ejecutar proyectos que llevan demasiado tiempo esperando”, afirmó.
El estudio de viabilidad fija un presupuesto aproximado de un millón de euros, antes de impuestos, aunque el importe definitivo se concretará una vez adjudicada la redacción del proyecto.
“Recuperamos espacio para el ciudadano, para la movilidad, para las zonas verdes y para la comodidad de los vecinos”, señaló Mata, quien destacó que el embovedado del María Barranco no solo resolverá un problema hidráulico, sino que transformará urbanísticamente uno de los entornos más transitados de Las Lagunas.
Por primera vez en años, el proyecto deja de ser una promesa y empieza a convertirse en una realidad tangible.



