El Grupo Municipal VOX en Marbella ha presentado en el Pleno del Ayuntamiento una propuesta para instar al Gobierno de España a suspender de manera inmediata la obligatoriedad de la baliza de emergencia V-16 geolocalizable, que desde el 1 de enero de 2026 reemplaza a los tradicionales triángulos de advertencia.
El portavoz de VOX, Eugenio Moltó, ha alertado de que la medida “no mejora la seguridad vial, sino que introduce riesgos adicionales por falta de evaluación rigurosa”. Según Moltó, la visibilidad de la baliza es limitada en curvas, cambios de rasante o carreteras congestionadas, y la señalización sobre el propio vehículo no avisa con suficiente antelación a los conductores que se aproximan, como sí lo hacían los triángulos colocados a distancia.
VOX también ha puesto el foco en los problemas de protección de datos que genera la baliza, que permite la geolocalización de los vehículos. Moltó ha denunciado “llamadas comerciales no solicitadas, grúas que acuden sin aviso previo y un riesgo real de sustracción de vehículos”, alertando sobre la falta de control del ciudadano sobre quién accede a su ubicación y con qué fines.
El portavoz ha criticado además el impacto económico de la medida, que obliga a los conductores a adquirir un sistema electrónico dependiente de baterías y conectividad móvil, cuya fiabilidad no está garantizada en todo el territorio nacional. “Se impone un gasto sin seguridad real ni uniformidad en su funcionamiento”, ha subrayado.
UNA EXCEPCIÓN EUROPEA
Desde VOX recuerdan que España es actualmente una excepción en Europa, al exigir la baliza V-16 de forma obligatoria solo a vehículos matriculados en el país, generando desigualdad frente a los conductores extranjeros. Además, Moltó advierte que la dependencia del dispositivo podría inducir a los ocupantes a permanecer dentro del vehículo tras una avería, contradiciendo las recomendaciones de los servicios de emergencia.
El grupo municipal concluye que la obligatoriedad de la baliza V-16 “carece de justificación técnica sólida y ha generado más problemas que soluciones”, por lo que solicita la restitución de sistemas alternativos como los triángulos de emergencia y una revisión urgente de sus efectos sobre seguridad vial y privacidad.



