Tres bomberos de Marbella han regresado de Venezuela tras participar en las labores de búsqueda y rescate desarrolladas después de los terremotos que han afectado a distintas zonas del país. La alcaldesa, Ángeles Muñoz, ha recibido este jueves, 9 de julio de 2026, en el Ayuntamiento de Marbella al cabo José Luis Rubio, a Antonio Medina y a Francisco Macías tras su vuelta de la misión humanitaria.
Los tres efectivos, integrantes de la organización Bomberos por el Mundo, formaron parte del dispositivo internacional de emergencias desplegado para apoyar a la población afectada en una de las zonas más castigadas por el desastre.
La regidora ha destacado la profesionalidad, el compromiso y la solidaridad de los bomberos marbellíes, que viajaron junto a un perro de rescate. Muñoz ha señalado que “es todo un orgullo para Marbella y para nuestro Cuerpo de Bomberos” que estos profesionales estén dispuestos a acudir allí donde una tragedia requiere ayuda inmediata.
La alcaldesa también ha recordado que el desplazamiento hasta Venezuela “no fue un viaje sencillo ni directo” y que la prioridad de los efectivos fue ponerse al servicio de las autoridades locales y de la organización internacional que coordinaba la emergencia.
Según ha explicado, los bomberos trabajaron en condiciones muy difíciles, marcadas por la situación logística y la escasez de medios disponibles. “Dormían junto a las zonas donde estaban interviniendo y han trabajado prácticamente día y noche durante toda la misión”, ha indicado Muñoz.
La alcaldesa ha subrayado además la dureza emocional del regreso, al señalar que “volver a la normalidad después de haber presenciado situaciones tan dramáticas no es fácil”.
Por su parte, el cabo José Luis Rubio ha detallado que el equipo permaneció seis días en Venezuela, de los cuales cuatro estuvieron dedicados a un intenso trabajo sobre el terreno. Rubio ha explicado que se encontraron con una situación “muy compleja” tras dos terremotos de gran intensidad que dejaron una “devastación enorme”.
El operativo se desarrolló principalmente en la zona de La Guaira, una de las más afectadas por los seísmos. Allí, según ha relatado el cabo, numerosos edificios quedaron completamente colapsados.
“Era una zona turística en la que había muchas familias pasando sus vacaciones y el escenario era desolador”, ha señalado Rubio durante el balance de la expedición.



