El acceso al paseo marítimo desde la calle Arturo Rubinstein, uno de los más transitados de Marbella, luce estos días un aspecto renovado. El Ayuntamiento ha concluido las obras que ponían fin a un problema que llevaba años generando humedades en los locales situados bajo la escalera y dificultando el tránsito en época de lluvias.
Los trabajos, dirigidos por el área de Obras, han incluido la instalación de tres nuevos sumideros conectados al sistema de evacuación de aguas, la colocación de una lámina impermeabilizante en todo el entorno y la reparación de las losetas de mármol que se encontraban en mal estado. También se han eliminado las jardineras que provocaban filtraciones, manteniendo solo una en el lateral oeste, ahora sellada e integrada con el diseño original del acceso.
Hasta ahora, los antiguos sumideros recogían el agua pero no la conducían a ninguna parte: se filtraba directamente hacia los techos de los locales, generando goteras y daños estructurales. Con la nueva intervención, se resuelve por completo el problema y se garantiza una evacuación eficiente incluso en días de lluvia intensa.
“El resultado no es una obra llamativa, pero sí muy necesaria”, explican desde el área de Obras, que ha priorizado la seguridad y funcionalidad de este punto clave del paseo marítimo. La actuación llega justo antes del inicio de la temporada de lluvias, un momento clave para evitar nuevos desperfectos.
Además de mejorar la seguridad, la intervención embellece uno de los accesos más representativos del paseo marítimo, un espacio que durante todo el año conecta a vecinos, deportistas y turistas con el corazón del litoral marbellí.



