¿Quién es Steven Bullen? El narco británico que movía toneladas de droga desde su lujosa villa de Marbella

Un empleado corrupto de UPS (empresa de transporte de paquetes) modificaba las etiquetas de los paquetes para evitar los controles fronterizos

Steven Bullen
Steven Bullen/NCA.

Steven Bullen dirigía desde una villa de Marbella una organización criminal que introdujo más de una tonelada de cocaína en Reino Unido y gestionó operaciones de narcotráfico valoradas en alrededor de 109 millones de libras.

Bullen, de 51 años, había residido anteriormente en Hornchurch, en el condado inglés de Essex, pero se había establecido en Marbella, desde donde coordinaba la importación, producción y distribución de grandes cantidades de droga.

El 9 de julio de 2026, el Tribunal de la Corona de Southwark lo condenó a 16 años y cuatro meses de prisión por delitos relacionados con cocaína, éxtasis y anfetaminas cometidos durante un periodo de diez meses.

Su caída fue el resultado de una investigación internacional dirigida por la Agencia Nacional contra el Crimen de Reino Unido, la NCA, con la colaboración de la Policía Nacional y de las autoridades judiciales españolas.

La red utilizó además a un empleado corrupto de una empresa de mensajería para introducir los cargamentos de cocaína en territorio británico. Ese trabajador, Zak Archbold, ha sido condenado a 12 años de cárcel. Entre ambos acumulan penas que superan los 28 años de prisión.

Más de una tonelada de cocaína introducida en Reino Unido

La investigación de la NCA permitió atribuir a Bullen la introducción de 1,1 toneladas de cocaína en Reino Unido entre agosto de 2019 y mayo de 2020. La droga, enviada principalmente a través de Países Bajos, tenía un valor estimado en las calles británicas de 88 millones de libras.

Una vez dentro de Reino Unido, los cargamentos debían ser distribuidos por diferentes puntos del país. Los investigadores también determinaron que Bullen conspiró para suministrar 410 kilos de la cocaína importada, valorados en aproximadamente 32,8 millones de libras.

A esta actividad se sumaba la distribución de 242 kilos de éxtasis, con un valor estimado de 9,68 millones de libras. La magnitud de la operación llevó a la NCA a situar en torno a los 109 millones de libras el valor total de la red de narcotráfico dirigida por Bullen.

Esa cifra se refiere al volumen económico de las operaciones criminales investigadas, no a un patrimonio personal acreditado del condenado.

Una fábrica capaz de producir 2.250 kilos de anfetamina

Bullen no se limitaba a importar y distribuir cocaína. Los mensajes intervenidos mostraron que también hablaba sobre recetas para producir una sustancia denominada “trainers”, término utilizado dentro del grupo para referirse a la anfetamina.

En esas conversaciones detallaba las grandes cantidades de productos químicos a las que tenía acceso. Según los cálculos de los investigadores, esos componentes habrían permitido producir hasta 2.250 kilos de anfetamina, con un valor estimado de 11,25 millones de libras.

Los agentes encontraron además fotografías de libros de contabilidad en los que aparecían reflejados los precios de la cocaína y el éxtasis que Bullen suministraba. La Fiscalía británica sostiene que el condenado dirigía un grupo delictivo organizado ya consolidado, dedicado tanto a la importación como a la producción y suministro de estupefacientes.

Desde su base en España, Bullen controlaba también la recaudación y el presunto blanqueo del dinero generado por las operaciones criminales.

Los alias que escondían su identidad

La investigación comenzó dentro de la Operación Venetic, la respuesta británica al desmantelamiento de EncroChat, el servicio de comunicaciones cifradas utilizado por organizaciones criminales internacionales.

La intervención de la plataforma fue realizada por autoridades de Francia y Países Bajos. Bullen utilizaba en EncroChat los nombres de usuario “Domesticcar” y “Rocketspark”. Bajo esos alias intercambió miles de mensajes relacionados con envíos de cocaína, precios, rutas de transporte, productos químicos y pagos.

Los agentes de la NCA analizaron meticulosamente cada una de esas comunicaciones para tratar de determinar quién se encontraba detrás de los dos perfiles. Bullen creía que su residencia en España y el uso de un teléfono cifrado lo mantenían fuera del alcance de las autoridades británicas.

Sin embargo, los mensajes acabaron proporcionando las pistas necesarias para reconstruir su actividad y localizarlo en Marbella.

Las fotografías que condujeron hasta su villa de Marbella

El avance decisivo se produjo cuando los investigadores encontraron imágenes de la villa utilizada por el propietario de las cuentas de EncroChat. Con la ayuda de la Policía Nacional y de los equipos judiciales españoles, la NCA consiguió localizar la vivienda e identificar a Bullen.

El narcotraficante fue arrestado en su villa el 8 de abril de 2025. Durante el registro, los agentes intervinieron teléfonos móviles, un ordenador portátil y varias memorias USB.

El análisis de esos dispositivos permitió recuperar alrededor de 250 hojas de cálculo que detallaban las cantidades de droga suministradas y los pagos realizados a Bullen.

La documentación informática reforzó las pruebas extraídas previamente de EncroChat y permitió reconstruir el funcionamiento económico de la organización. Bullen fue extraditado a Reino Unido en agosto de 2025 y acusado inmediatamente después de su llegada.

Ante la cantidad de pruebas reunidas, se declaró culpable de todos los cargos el 9 de diciembre de 2025 en el Tribunal de la Corona de Southwark.

Un trabajador corrupto dentro de UPS

Una de las rutas utilizadas por Bullen dependía de la colaboración de Zak Archbold, de 30 años, trabajador de un centro logístico de UPS en Stanford-le-Hope, Essex.

Archbold, conocido dentro de las comunicaciones como “King”, dirigía un equipo encargado de clasificar los paquetes a su llegada al depósito.

Su posición le permitía conocer con antelación qué envíos iban a ser inspeccionados por los agentes de la Guardia Fronteriza británica.

Archbold aseguró a Bullen que podía cambiar las etiquetas de los paquetes para evitar que los cargamentos de cocaína fueran detectados durante los controles.

La organización envió desde Países Bajos alrededor de 28 paquetes, cada uno de los cuales podía contener hasta 12 kilos de cocaína.

El empleado cobraba 750 libras por cada kilo de cocaína que conseguía introducir de manera segura a través del centro logístico.

Los mensajes mostraban que Bullen conocía que el responsable de UPS apodado “King” había sido suspendido después de una investigación interna de la propia empresa.

Dijo que robaba paquetes para ocultar la cocaína

Los investigadores de la NCA contactaron con UPS durante las pesquisas. La compañía les informó de que Archbold había sido despedido tras una investigación interna desarrollada en el depósito de Stanford-le-Hope.

El empleado había reconocido ante la empresa que estaba implicado en el robo de paquetes. Sin embargo, la NCA logró demostrar que esa actividad ocultaba una participación más grave: Archbold había facilitado la entrada de cargamentos de cocaína vinculados a la red de Bullen.

Los agentes británicos lo arrestaron el 9 de abril de 2025, un día después de la detención de Bullen en Marbella. Archbold negó los hechos durante el procedimiento, pero fue declarado culpable de conspiración para importar drogas de clase A el 2 de abril de 2026, tras un juicio celebrado en Southwark.

Finalmente, fue condenado a 12 años de prisión.

Un negocio criminal dirigido desde España

La Fiscalía de la Corona británica considera que Steven Bullen lideraba una estructura organizada y estable. Desde su residencia en Marbella dirigía la distribución masiva de cocaína, éxtasis y anfetaminas, además de controlar la recogida del dinero generado por las ventas.

El responsable de la investigación de la NCA, Steve Black, señaló que Bullen se sentía fuera del alcance de la Justicia por vivir en España y utilizar un teléfono cifrado.

La colaboración internacional permitió, sin embargo, reconstruir la red, localizar su domicilio y extraditarlo a Reino Unido. Los fiscales británicos trabajaron con equipos de Reino Unido, España y Francia, además de con la Policía Nacional, la Fiscalía española y la NCA.

Las autoridades han anunciado que el siguiente paso será tratar de confiscar las ganancias ilícitas obtenidas por los condenados.

La condena de Steven Bullen

Bullen admitió su responsabilidad en delitos de importación, producción y suministro de drogas. El tribunal lo condenó a 16 años y cuatro meses de prisión, mientras que Archbold recibió una pena de 12 años.

La investigación permitió desarticular una estructura que combinaba comunicaciones cifradas, rutas internacionales, documentación contable y la colaboración de un trabajador situado dentro de una gran empresa de mensajería. La villa de Marbella desde la que Bullen se consideraba protegido terminó proporcionando una de las pistas que condujeron directamente hasta él.