Marbella ha puesto en marcha un amplio dispositivo de seguridad para los meses de julio y agosto, con el objetivo de garantizar el orden y la atención en las playas durante la época de mayor afluencia. La iniciativa llega tras un intenso inicio de temporada, en el que el servicio de Socorrismo y Vigilancia ha tenido que intervenir en 678 ocasiones solo en la primera quincena de junio, según el balance difundido recientemente por el Consistorio.
El nuevo operativo, presentado por el concejal de Seguridad, José Eduardo Díaz, incluye por primera vez una unidad especial de la Policía Local, integrada por ocho agentes que patrullarán el litoral en seis quads. Su función será hacer cumplir la ordenanza municipal de playas, actuando ante infracciones como la presencia de perros en zonas no autorizadas, pesca fuera de horario, venta ambulante sin licencia o barbacoas improvisadas.
Según los datos del Ayuntamiento, las infracciones a la ordenanza municipal representaron el mayor volumen de trabajo durante la primera quincena de junio, con 238 actuaciones, lo que supone más del 35 % del total. Los perros sueltos encabezaron la lista de incidencias, con 94 casos, seguidos de deportes náuticos sin autorización (41), restos abandonados en la arena (62), baños en zonas de navegación o incluso acampadas no permitidas.
La nueva estrategia de seguridad contempla también la movilización de más de 50 profesionales del servicio de socorrismo, distribuidos a lo largo de los 27 kilómetros de costa del municipio, con dos ambulancias y equipamiento de primera respuesta. A este equipo se sumarán una veintena de efectivos de Protección Civil, con base en La Bajadilla, que contarán con buggies y quads para tareas de auxilio, apoyo sanitario y prevención.
En paralelo, el Ayuntamiento ha reforzado su capacidad de actuación desde el mar. El dispositivo incorpora un retén del Cuerpo de Bomberos especializado en rescate acuático, activo desde las 8:00 horas y operativo durante trece horas diarias, que operará con dos motos acuáticas y un equipo compuesto por un patrón y un rescatador. Además, la Unidad Subacuática, formada por 28 bomberos especializados, se encargará de realizar inspecciones de emisarios, revisión de balizamientos y retirada de objetos peligrosos del entorno marino.
En las primeras semanas de temporada, los socorristas ya han llevado a cabo 220 actuaciones relacionadas con el salvamento, la mayoría de carácter preventivo. Se han producido 106 avisos por bandera amarilla, 34 por embarcaciones demasiado cerca de la orilla, 29 advertencias a bañistas y siete rescates acuáticos leves. Además, en el apartado sanitario se han atendido a 110 personas por incidentes como heridas, quemaduras, picaduras de medusas y pez araña, lipotimias y golpes de calor. En siete casos fue necesaria la intervención de ambulancias, y cuatro de ellos requirieron traslado hospitalario.
En cuanto a la vigilancia desde el mar, las embarcaciones de rescate del Ayuntamiento realizaron 110 intervenciones en labores de prevención y control, sin que se haya producido ninguna emergencia de gravedad hasta la fecha.
El concejal de Seguridad, José Eduardo Díaz, ha subrayado que “este dispositivo busca ofrecer una cobertura integral desde la mañana hasta la noche, con especial atención a las franjas de mayor concurrencia”. Por su parte, Diego López, edil responsable del servicio de Socorrismo, ha valorado positivamente el trabajo realizado hasta ahora, poniendo en valor “la coordinación entre equipos de tierra y mar para garantizar la seguridad en todo el litoral”.
Ambos han coincidido en la importancia de la colaboración ciudadana. “Cualquier incidencia, por pequeña que sea, puede comunicarse a través del teléfono de la Policía Local, el 092, para facilitar una respuesta más rápida y eficaz”, ha recordado Díaz.
Porque en Marbella, disfrutar de la playa no es solo un placer del verano: también es un compromiso colectivo para respetar la normativa, compartir el espacio y cuidar el entorno.



