El hombre detenido el pasado viernes en Marbella como presunto autor del asesinato a tiros de un joven sueco en la zona de Puerto Banús ha ingresado este lunes en prisión provisional, comunicada y sin fianza, según ha confirmado el Tribunal de Instancia número 3 de Marbella, en funciones de guardia.
El arrestado, un ciudadano sueco de 38 años, compareció esta mañana ante la autoridad judicial, donde se acogió a su derecho a no declarar. Será investigado por la presunta comisión de un delito de asesinato y, en caso de llegar a término la instrucción, el proceso será juzgado mediante jurado popular, según ha informado La Opinión de Málaga.
El pasado viernes 3 de octubre, la tarde en Puerto Banús se vio interrumpida por el sonido de los disparos. En torno a las 14:35 horas, varios testigos alertaron al 112 Andalucía de que un hombre había abierto fuego contra otro en plena vía pública, en la avenida José Banús, una de las zonas más transitadas del enclave turístico.
La víctima, identificada como Hamza Karimi, un joven de 25 años conocido en la escena musical de Suecia bajo el nombre artístico de Hamko, recibió varios disparos a corta distancia mientras hablaba por teléfono en la terraza de un local. Gravemente herido, fue trasladado en ambulancia al Hospital Costa del Sol, donde falleció pocas horas después.
El presunto autor, también de nacionalidad sueca, intentó huir en un coche que lo esperaba con el motor en marcha, pero fue interceptado y detenido poco después por agentes de la Policía Nacional, que habían desplegado un amplio dispositivo de búsqueda en la zona.
Imágenes grabadas y eco internacional
El ataque fue captado por cámaras de seguridad y por varios testigos que presenciaron la escena desde las terrazas y comercios cercanos. Parte de esas imágenes circularon horas después en redes sociales suecas, donde la noticia tuvo un impacto inmediato.
Según la prensa de Suecia, el joven asesinado mantenía vínculos con redes criminales de Estocolmo y había cumplido una condena por intento de asesinato en 2020. Las mismas fuentes sostienen que el crimen de Marbella podría estar relacionado con un ajuste de cuentas entre bandas rivales, en particular con el Dalennätverket, una organización criminal de origen sueco con ramificaciones internacionales.
Dalennätverket, una red criminal con base en Estocolmo
El Dalennätverket —conocido como la red de Dalen— opera desde hace años en los distritos del sur de Estocolmo, especialmente en Dalen y Skarpnäck, donde controla parte del tráfico de drogas y ha protagonizado varios episodios de violencia armada.
En la noche posterior al asesinato de Karimi, medios suecos informaron de que miembros de esta organización habrían celebrado su muerte con fuegos artificiales en Enskededalen, un barrio asociado al grupo. Las autoridades sospechan que el crimen de Marbella pudo ser una ejecución ordenada desde Suecia en el marco de una guerra interna entre clanes delictivos.
Entre los nombres más conocidos del Dalennätverket figuran Mario Golzar Mia, condenado en 2023 a 13 años de prisión por delitos graves, su hermano Victor Miah, el rapero Haval y Ildar Galiyev, alias Scar, vinculado al asesinato del también rapero Einár en 2021.
Investigación abierta y colaboración internacional
La Policía Nacional mantiene abierta la investigación en colaboración con las autoridades policiales suecas, que han mostrado especial interés en esclarecer las circunstancias del crimen.
Los agentes trabajan ahora para determinar si el presunto autor actuó solo o si contó con apoyo logístico en la Costa del Sol, donde desde hace años operan diferentes grupos criminales extranjeros.
La Costa del Sol se ha convertido en uno de los principales enclaves europeos para el crimen organizado, debido a su posición estratégica, su red de comunicaciones y la facilidad para ocultar capitales ilícitos bajo negocios legales. En este contexto, Marbella se ha visto implicada en varios episodios de violencia vinculados a ajustes de cuentas internacionales.
El detenido, en prisión sin fianza
Tras su comparecencia judicial, el acusado ha sido enviado a un centro penitenciario de la provincia de Málaga, donde permanecerá a la espera de la evolución de la causa.
La decisión del juzgado de imponer prisión provisional responde, según fuentes judiciales, a la gravedad de los hechos, la posible pertenencia a redes criminales internacionales y el riesgo de fuga, dado que el sospechoso carece de arraigo en España.
El caso continúa bajo secreto de sumario, mientras se recopilan pruebas periciales, testimonios y material de vídeo que permita esclarecer con precisión cómo se desarrolló el crimen y cuál fue su motivación.



