La ciudad de Marbella continúa apostando por la movilidad sostenible. Ahora, el Ayuntamiento ha incorporado tres nuevos autobuses híbridos para la flota del servicio de transporte escolar, que reducen en un 50 por ciento las emisiones de CO2 a la atmósfera. Así lo ha explicado la alcaldesa, Ángeles Muñoz, que, junto al concejal del ramo, Enrique Rodríguez, ha presentado hoy estos vehículos que combinan diésel/GLP y que han sustituido a otros con una antigüedad superior a los 15 años.
Estos autocares se suman a los que se incorporaron el año pasado para prestar este servicio a las 1.000 plazas que se ofertan de transporte escolar, entre las 14 rutas que recorre la flota municipal.
Muñoz ha destacado que estos nuevos autobuses combinan las últimas tecnologías en sistemas de seguridad activa y pasiva, con control de velocidad, sistema de autocomprobación y diagnóstico de frenado. «Tiene incluso un detector de fatiga del conductor que emite señales visuales y acústicas en el caso de captar cualquier anomalía en el desarrollo del trabajo durante el trayecto», ha declarado la alcaldesa.
El sistema de videovigilancia interior que tienen estos vehículos facilitan el trabajo de los monitores con mecanismos también orientados a la propia comodidad de los escolares que realizan el trayecto de este servicio al disponer de puertos USB para la carga de dispositivos tecnológicos y focos de lectura individual en cada uno de los asientos.
Con la incorporación de estos vehículos híbridos, para los que el Ayuntamiento ha destinado 780.200 euros cofinanciados al 80 por ciento por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), en el marco del Programa Operativo Plurirregional de España 2014-2020, ha invertido más 1,5 millones de euros a la flota municipal escolar, la inversión más importante en la historia de este servicio.



