Los trabajos ya están en marcha para mejorar la red de recogida de aguas pluviales en el entorno de la rotonda que conecta las avenidas José Banús y Rotary Internacional con la calle Juan Belmonte, en Marbella. La intervención, de carácter hidráulico, tiene como finalidad optimizar la capacidad de drenaje y asegurar un funcionamiento óptimo durante episodios de lluvia intensa.
Según ha explicado el concejal de Obras, Diego López, la actuación tiene un plazo de ejecución estimado de dos semanas y se enmarca dentro de las labores municipales destinadas a la conservación y modernización de las infraestructuras subterráneas.
El edil ha subrayado que esta intervención es independiente de la realizada previamente en el paso subterráneo de la calle Juan Belmonte, que transcurre bajo la autovía A-7 y donde existían problemas de inundaciones. Aquella obra ya está resuelta tras la instalación de un nuevo colector, la elevación de la rasante de la calzada, la ampliación de las aceras y la implantación de iluminación LED. “Esta mejora es adicional, orientada a reforzar la red de pluviales en el ámbito inmediato”, ha señalado.
En concreto, la actuación consiste en la reparación y conexión de una red que recoge aguas procedentes de varios puntos, incluyendo la propia A-7, con el objetivo de derivarlas correctamente hacia el embovedado del Arroyo Benabolá, situado bajo la avenida José Banús. Para garantizar el flujo adecuado, se está ejecutando una canalización subterránea con tuberías de PVC de 400 milímetros de diámetro y la instalación de pozos que permitirán su mantenimiento futuro.
El trazado de la obra discurre por el área ajardinada próxima al acceso a la autovía y atraviesa la calle Juan Belmonte para conectar con el cauce entubado del arroyo.
López ha incidido en la importancia estratégica de esta infraestructura para el correcto comportamiento hidráulico de la zona y ha remarcado que se trata de un trabajo planificado, centrado exclusivamente en mejorar la eficiencia del sistema de evacuación de aguas pluviales, sin implicar cambios urbanísticos ni generar afecciones significativas a la movilidad, más allá de intervenciones puntuales.



