El Ayuntamiento de Marbella ha iniciado esta semana los primeros trabajos del ambicioso proyecto de renaturalización del Río Guadaiza, en el núcleo de San Pedro de Alcántara, con el objetivo de devolver a este espacio su equilibrio ecológico original. Las labores, que se prolongarán previsiblemente hasta el mes de diciembre, contemplan la eliminación de especies invasoras y la limpieza del cauce, además de la creación y mejora de senderos, instalación de mobiliario urbano y acciones educativas.
La actuación ha comenzado con la retirada de flora exótica que ha colonizado los márgenes del río y cuyo impacto ha sido especialmente negativo para el ecosistema local. Según ha detallado el teniente de alcalde de San Pedro Alcántara, Javier García, durante su visita a las obras, “el progresivo deterioro del río, con la presencia de especies invasoras, ha afectado de forma grave al equilibrio natural de este entorno”. A esta presión biológica se sumaba además la acumulación de residuos tanto en el cauce como en sus orillas, lo que ha reforzado la urgencia de esta intervención.
García ha destacado que estas especies no autóctonas “impiden el desarrollo de la vegetación propia de la zona, como las adelfas o los sauces”, motivo por el cual la erradicación de estas plantas es un paso fundamental en el proyecto. Para garantizar la eficacia y el mínimo impacto de los trabajos, estas tareas están siendo ejecutadas por expertos medioambientales, debido a la especial protección que tiene este enclave, incluido en la Red Natura 2000, una red europea de espacios naturales con alto valor ecológico.
Además de la recuperación ambiental, el proyecto tiene una segunda vertiente de carácter preventivo: la mitigación del riesgo de inundaciones. La zona del Guadaiza se encuentra en un entorno altamente urbanizado, donde existen viviendas y un centro educativo cercano, el IES Vega del Mar, por lo que se han contemplado medidas orientadas a reducir este tipo de amenazas naturales.
“El proyecto no solo busca mejorar el ecosistema, sino potenciar la conectividad entre el norte y el sur del río, favoreciendo una vertebración más sostenible del territorio”, ha explicado García. En este sentido, la creación de estructuras verdes permitirá integrar mejor este espacio en la vida cotidiana de la ciudadanía, con nuevos senderos y zonas de paso que facilitarán su acceso y uso recreativo.
En concreto, se prevé la construcción de 469 metros de nuevos senderos y pasarelas, así como la adecuación de otros 1.625 metros de vereda ya existentes. A ello se suma la instalación de mobiliario urbano y paneles informativos que servirán de apoyo a la educación ambiental, uno de los pilares fundamentales del plan. De hecho, ya se ha celebrado un taller educativo con más de treinta alumnos del IES Vega del Mar, una iniciativa que busca sensibilizar a las nuevas generaciones sobre la importancia de conservar el entorno natural más próximo y el medio ambiente.
Por su parte, el jefe del Servicio de Obras y Proyectos de la Tenencia, Antonio Mejías, ha subrayado que las técnicas empleadas están “basadas en soluciones naturales orientadas a recuperar el aspecto original del río y mejorar los caminos que ya existen a lo largo de sus márgenes”.
La inversión total supera los 2,6 millones de euros, y el proyecto se enmarca dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) impulsado por el Gobierno de España, con financiación europea a través de los fondos Next Generation. Cuenta además con el respaldo de la Junta de Andalucía y del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, que han autorizado y avalado la intervención por su valor ecológico y su potencial impacto positivo en la comunidad.



