El Ayuntamiento de Marbella ha comenzado la transformación del entorno del Faro con un ambicioso proyecto de acondicionamiento del jardín que busca reforzar su identidad como espacio verde de litoral. Esta actuación forma parte de una estrategia municipal que integra criterios técnicos, ambientales, sociales y estéticos para promover una ciudad más habitable y resiliente ante el cambio climático.
Según el concejal de Obras, Diego López, el proyecto está diseñado para adaptarse a las condiciones propias del entorno costero, tales como la salinidad, el viento, la radiación solar y la escasez de agua. Por ello, la selección de la vegetación se ha orientado hacia especies de bajo mantenimiento y alto valor paisajístico.
La primera fase de los trabajos ha incluido la plantación de tres ejemplares de Brachychiton Rupestris, conocido popularmente como ‘árbol botella’. Aunque esta especie no es autóctona, se ha introducido por su excelente adaptación a climas secos, su bajo consumo hídrico y su atractivo estético. Este mismo árbol ya ha sido empleado con éxito en espacios emblemáticos como la plaza Antonio Banderas.
El proyecto abarca una superficie total de más de 2.200 metros cuadrados, de los cuales aproximadamente 1.700 metros estarán dedicados a la nueva zona ajardinada. Además de los árboles de gran porte, se prevé la incorporación de dos ejemplares adicionales y una base vegetal compuesta por gramíneas ornamentales, valoradas por su textura, capacidad para generar movimiento natural y resistencia a las condiciones litorales.
Asimismo, la intervención contempla la integración de arbustos mediterráneos y especies singulares como el palmito, la única palmera autóctona de la Península Ibérica, y la Phoenix Roebelenii, una palmera de tamaño compacto, conocida por su elegancia y resistencia. Estas especies permitirán conservar las vistas al mar sin interrupciones, reforzando la estética naturalista del espacio.
Un elemento destacado del rediseño es la eliminación de las vallas perimetrales, medida que facilitará la conexión directa con el Paseo Marítimo y favorecerá la integración del jardín en la dinámica urbana, potenciando la sostenibilidad del entorno.
El proyecto cuenta con una inversión cercana al millón de euros y forma parte de la política urbana que el Ayuntamiento impulsa para consolidar Marbella como una ciudad respetuosa con el medio ambiente y preparada para los retos del futuro.



