La sombra de Hezbolá acolarra a los Kinahan mientras aumenta la presión en Dubái

Estados Unidos ofrece cinco millones de dólares por información sobre cada uno de los tres miembros de la familia

clan kinahan
El cártel de Kinahan, liderado por Christy Kinahan (centro) y sus hijos Christopher Jr. (izquierda) y Daniel (derecha).

Christopher Kinahan Jr, uno de los principales responsables del cartel Kinahan reclamados internacionalmente, ha obtenido una nueva residencia en Dubái, mientras que el permiso de su padre, Christy Kinahan, y el de su primo Ian Dixon aparecen caducados, según una investigación conjunta de Bellingcat y The Sunday Times, elaborada mediante la consulta de registros migratorios públicos de Emiratos Árabes Unidos.

Los documentos muestran que Christopher Kinahan Jr, de 45 años, recibió el 20 de julio un nuevo permiso de residencia válido durante otros dos años, pese a estar sancionado por el Gobierno de Estados Unidos y ser objeto de una recompensa de hasta cinco millones de dólares por información que permita su detención o condena.

Su visado señala que trabaja como responsable de ventas en la empresa Island Star Tourism, una de las compañías hasta ahora desconocidas que figuran como empleadoras de integrantes del entorno del cartel.

Christy Kinahan sigue en Dubái con el permiso caducado

La situación migratoria es diferente para Christy Kinahan padre, de 69 años, considerado fundador y máximo dirigente de la organización.

Según los registros examinados, su autorización de residencia en Emiratos Árabes Unidos ha vencido, aunque continúa viviendo en Dubái, donde se instaló hace aproximadamente una década y donde habría utilizado el nombre de “Mr Vincent”.

La multa acumulada por permanecer en el país con el permiso caducado ya superaría los 1.000 dólares. La legislación emiratí contempla sanciones económicas por cada día que una persona permanezca después de vencer su visado.

Christy Kinahan residía en Dubái junto a su hijo Daniel Kinahan, de 49 años, desde 2016. Ambos habían abandonado la Costa del Sol después del asesinato de David Byrne en el hotel Regency, un ataque que agravó el enfrentamiento entre los Kinahan y la banda Hutch.

Ian Dixon acumularía más de 850 días sin permiso vigente

El permiso de residencia de Ian Dixon, de 36 años y considerado uno de los hombres de confianza de la organización, también aparece caducado. Dixon habría superado en más de 850 días el periodo autorizado de estancia y acumularía multas superiores a los 11.000 dólares.

Los registros consultados por Bellingcat fueron obtenidos a través de páginas públicas del Gobierno de Emiratos Árabes Unidos. Los investigadores introdujeron datos incluidos en la documentación estadounidense sobre sanciones, como los números de pasaporte o identidad, las fechas de nacimiento y las nacionalidades.

Daniel Kinahan pierde su último recurso contra la extradición

La investigación se conoce después de que Daniel Kinahan perdiera en Dubái su último recurso para evitar ser extraditado a Irlanda.

Daniel fue detenido por las autoridades emiratíes en abril en virtud de una orden emitida por un tribunal irlandés. Está reclamado por su presunta participación en la dirección de una organización criminal.

Su detención habría sorprendido al entorno de la familia. Fuentes citadas por el Daily Mail aseguran que el investigado había invertido importantes cantidades de dinero en establecer contactos en Emiratos Árabes Unidos y confiaba en ser advertido antes de cualquier intervención policial.

La detención de Daniel lo convirtió en el segundo integrante destacado de la organización arrestado en Emiratos Árabes Unidos.

Un cartel valorado en 1.500 millones de dólares

Bellingcat define al Kinahan Organised Crime Group como una red criminal transnacional valorada en aproximadamente 1.500 millones de dólares, presuntamente implicada en tráfico de drogas, blanqueo de capitales y contrabando de armas.

Las autoridades también sostienen que la organización controla una parte significativa de la cocaína que llega a Europa.

Investigadores relacionan al grupo con los servicios de inteligencia de Irán y con Hezbolá, organización asentada en Líbano. También le atribuyen actividades destinadas a ayudar a Rusia e Irán a eludir sanciones mediante el contrabando de petróleo, además de operaciones de ciberdelincuencia y contactos con grupos yihadistas en Asia.

Todas estas afirmaciones corresponden a acusaciones e investigaciones de las autoridades y no implican por sí mismas una condena judicial contra las personas señaladas.

Siete dirigentes sancionados por Estados Unidos

El Gobierno de Estados Unidos sancionó en 2022 a siete personas consideradas integrantes de la dirección del cartel:

  • Christy Kinahan, de 69 años.
  • Daniel Kinahan, de 49.
  • Christopher Kinahan Jr, de 45.
  • Ian Dixon, de 36.
  • Seán McGovern, de 40.
  • Bernard Clancy, de 48.
  • Johnny Morrissey, de 66.

Christy Kinahan y sus dos hijos cuentan además con recompensas de hasta cinco millones de dólares por cada uno por información que contribuya a su detención, condena o a la desarticulación financiera de la organización.

Emiratos anunció la congelación de 200 millones en activos

Tras las sanciones estadounidenses, Emiratos Árabes Unidos habría prohibido a los Kinahan realizar negocios en el país y aseguró haber congelado alrededor de 200 millones de euros en activos relacionados con el cartel.

Sin embargo, Bellingcat sostiene que sus hallazgos apuntan a que miembros de la organización habrían continuado desarrollando actividades empresariales en Emiratos y relacionándose repetidamente con las autoridades migratorias durante los años posteriores a las sanciones.

La renovación del permiso de Christopher Kinahan Jr constituye uno de los principales elementos de la investigación, al demostrar que el hijo menor del fundador recibió una nueva autorización pese a su condición de persona sancionada y buscada.

Tensiones por los supuestos vínculos con Hezbolá

Los presuntos vínculos de los Kinahan con Hezbolá e Irán habrían generado una creciente incomodidad en Emiratos Árabes Unidos. El reciente conflicto en Oriente Próximo y los ataques con misiles y drones habrían aumentado el interés del país por reforzar su relación con Estados Unidos, lo que podría haber debilitado la posición de la familia en Dubái.

Menos de un mes después de que una fuente de seguridad asegurara al periódico británico que los Kinahan comenzaban a representar un problema de imagen para Emiratos, Daniel fue detenido.

La guerra con los Hutch comenzó tras un asesinato en Marbella

El enfrentamiento entre los Kinahan y la banda Hutch comenzó en 2015, después del asesinato de Gary Hutch, sobrino de Gerry “The Monk” Hutch, en Marbella.

La disputa entre ambas organizaciones dejó 18 muertos durante los tres años siguientes y provocó varios tiroteos a plena luz del día en las calles de Dublín.

El asesinato de David Byrne en el hotel Regency intensificó el conflicto y llevó a Christy y Daniel Kinahan a trasladarse desde la Costa del Sol a Dubái en 2016.

La violencia generada por esta guerra criminal convirtió a los principales miembros de la familia en algunos de los fugitivos más buscados de Irlanda y propició la intervención del Gobierno estadounidense.

El tratado de extradición aumentó la presión

La firma de un tratado de extradición entre Irlanda y Emiratos Árabes Unidos en 2024 aumentó la presión sobre los miembros de la organización establecidos en Dubái.

El cerco también se estrechó con la condena de Seán McGovern, considerado uno de los principales colaboradores del cartel. McGovern fue sentenciado a 24 años de prisión después de declararse culpable de dirigir las actividades de una organización criminal.

Las informaciones también señalan que el grupo habría mantenido relaciones con personas de Rusia y China y que disponía de un supuesto plan de emergencia para trasladarse a Moscú en caso de tener que abandonar Emiratos Árabes Unidos.

Hasta las últimas detenciones y resoluciones judiciales, la familia había vivido de forma relativamente abierta en Dubái, con escasos esfuerzos por ocultar su presencia.