La Junta de Andalucía ha dado un paso decisivo para la recuperación y puesta en valor de la Residencia de Tiempo Libre de Marbella, al publicar en el Boletín Oficial de la Junta (BOJA) la licitación del procedimiento que permitirá su reapertura y transformación. El objetivo es convertir este emblemático espacio en un motor de ingresos y bienestar para la ciudadanía andaluza, tras años de infrautilización.
Con esta licitación se abre la puerta a la explotación del inmueble, cuyas pérdidas en 2023 superaron los dos millones de euros. La reapertura bajo un nuevo modelo de gestión evitará además una inversión pública adicional que rondaba los 500.000 euros, necesaria para su funcionamiento tradicional.
De centro deficitario a fuente de ingresos
La consejera de Economía, Hacienda y Fondos Europeos, Carolina España, ha destacado que este nuevo modelo permitirá a la Junta ingresar al menos cuatro millones de euros al año en concepto de canon de explotación. Estos fondos se destinarán directamente a servicios esenciales como sanidad, educación y dependencia.
«Con lo que se obtendrá por la explotación de la residencia se podría financiar, por ejemplo, el salario anual de 40 médicos, la atención a 388 mayores dependientes, o cubrir cientos de sesiones de tratamientos como la diálisis o la quimioterapia», detalló la consejera.
Una nueva etapa para un lugar con historia
El inmueble, que en 2023 apenas tenía en funcionamiento un tercio de sus bungalows, se prepara ahora para vivir una nueva etapa como espacio dinamizador del turismo y la economía local. La Junta subraya que esta decisión responde a la responsabilidad de administrar eficazmente los recursos públicos y revertir su impacto en la mejora de los servicios sociales.
«Como administración pública es nuestra labor administrar los recursos que son de todos los andaluces, y eso es lo que estamos haciendo con esta residencia», concluyó Carolina España.
La transformación de la Residencia de Tiempo Libre de Marbella marca el comienzo de una nueva etapa donde el turismo, la sostenibilidad financiera y la inversión social se dan la mano.



