Marbella vivió ayer un intenso Jueves Santo en el que numerosos vecinos y visitantes acompañaron con devoción a la Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo del Amor, María Santísima de la Caridad y San Juan Evangelista durante su estación de penitencia.
La procesión partió desde la Ermita de Santiago, recorriendo las estrechas y emblemáticas calles del Casco Antiguo en un ambiente de recogimiento y fervor. El cortejo procesional congregó a fieles que siguieron el paso de las imágenes, destacando la belleza del entorno histórico que enmarca esta tradición.
La jornada contó con la presencia de la alcaldesa de Marbella, Ángeles Muñoz, quien acompañó a la Hermandad en uno de los días más significativos de la Semana Santa marbellí. La participación institucional y ciudadana volvió a poner de manifiesto el arraigo de esta celebración en la ciudad.



