La Desaladora de Marbella ha recuperado su plena capacidad de producción de 20 hectómetros cúbicos al año tras la finalización de dos obras de emergencia promovidas por la Junta de Andalucía, con una inversión total de 8 millones de euros. La infraestructura, gestionada por Acosol, empresa pública dependiente de la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental, se convierte así en un eje estratégico para garantizar el abastecimiento de agua potable en la comarca, especialmente en épocas de escasez.
El acto de inauguración ha estado presidido por el presidente de la Junta, Juanma Moreno, quien ha destacado la importancia de esta actuación para una zona que triplica su población en verano y que, hasta hace poco, ha atravesado una grave situación de sequía. “Una vez más, el Gobierno andaluz ha tenido que salir al rescate y afrontar una obra fundamental que no era de nuestra competencia”, ha afirmado Moreno.
La desaladora, construida a finales de los años 90 como una obra de interés general del Estado, había visto reducida su capacidad en los últimos años a solo 6 hectómetros cúbicos, apenas un tercio de su potencial. Ahora, con la intervención del Gobierno andaluz, la planta vuelve a estar operativa al 100% de su capacidad, gracias a la renovación de seis de sus ocho bastidores y a la sustitución de los filtros de arena.
Una infraestructura vital para la seguridad hídrica
Durante su intervención, Juanma Moreno ha insistido en que las políticas de agua son una prioridad absoluta para su ejecutivo y ha llamado al resto de administraciones, en especial al Gobierno central, a asumir su responsabilidad. Según ha explicado, esta desaladora “no es de titularidad autonómica, sino estatal”, y sin embargo ha sido la Junta de Andalucía quien ha asumido el coste de su recuperación.
La Desaladora de Marbella podrá cubrir entre el 15% y el 20% de las necesidades hídricas de la Costa del Sol Occidental. Además, su conexión con otras redes permite, en caso necesario, transferir recursos hacia Málaga capital e incluso a la Axarquía, lo que refuerza su papel dentro del sistema hídrico interconectado de la provincia.
Presencia institucional y planificación a largo plazo
El acto ha contado con una destacada representación institucional, entre ellos el consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, Ramón Fernández-Pacheco; la consejera de Economía, Hacienda y Fondos Europeos, Carolina España; y la alcaldesa de Marbella, Ángeles Muñoz. También han asistido el presidente de la Mancomunidad, Manuel Cardeña, y los alcaldes y alcaldesas de Torremolinos, Fuengirola, Mijas y Benalmádena, así como la consejera delegada de Acosol, Matilde Mancha.
Moreno ha recalcado que esta actuación no es aislada, sino que se enmarca dentro de una planificación integral que apuesta decididamente por reforzar los recursos hídricos en Andalucía. En este sentido, ha recordado que a finales de 2024 se licitó por 39 millones de euros la ampliación de la Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) del Río Verde, también en Marbella. Actualmente, se están evaluando alrededor de una decena de ofertas, y se prevé que el contrato de obras pueda firmarse antes de que finalice el año.
La mejora de la ETAP del Río Verde es considerada una de las intervenciones más esperadas para Acosol, tanto por su alcance técnico como por su impacto sobre la gestión del agua en toda la Costa del Sol Occidental.
Un modelo de gestión hídrica basado en la anticipación
El presidente andaluz ha insistido en que este tipo de actuaciones forman parte de una estrategia de anticipación ante el cambio climático y los escenarios prolongados de escasez de lluvias, como los vividos recientemente. “Estamos hablando de garantizar el suministro no solo para nuestros vecinos, sino también para una industria turística y agroalimentaria que genera riqueza y empleo”, ha concluido.



