El Ayuntamiento de Marbella ha concluido la fase de diagnóstico e investigación arqueológica del Castillo de Marbella tras desarrollar once excavaciones desde 2011, unos trabajos que han permitido documentar importantes restos de época romana y medieval y conocer con mayor precisión los orígenes del centro histórico.
La investigación comenzó con la elaboración del Plan Director del Castillo y ha confirmado la ocupación continuada del enclave durante distintos periodos históricos. Los primeros sondeos localizaron los restos de una construcción romana que permitieron remontar el origen del casco antiguo de Marbella hasta una etapa que no había sido documentada anteriormente.
La directora general de Cultura, Carmen Díaz, ha señalado que las actuaciones han aportado información esencial sobre la construcción y evolución de la fortaleza durante el periodo medieval, así como sobre la configuración arquitectónica de sus murallas.

Cinco fases históricas bajo el colegio Nuestra Señora del Carmen
La campaña arqueológica desarrollada este año se ha centrado en un sondeo realizado en el patio del colegio Nuestra Señora del Carmen, situado dentro del ámbito del Bien de Interés Cultural (BIC).
La excavación ha permitido registrar la secuencia estratigráfica completa del terreno hasta alcanzar el nivel geológico e identificar cinco fases históricas.
Entre los principales hallazgos destaca una fosa séptica de época almohade, fechada en la segunda mitad del siglo XII, que contenía abundante material cerámico y varias piezas completas.
Los estudios realizados durante los últimos años también han incluido prospecciones geofísicas mediante georrádar, caracterización de morteros, pruebas de datación, análisis de paramentos, levantamientos topográficos y trabajos de fotogrametría.
Estas técnicas han permitido obtener una visión más precisa sobre el origen y la evolución del Castillo de Marbella, además de aportar información sobre las distintas fases constructivas de sus murallas.
Restauración de las murallas y futura apertura del recinto
Los resultados de la investigación arqueológica se utilizaron para planificar las obras de restauración y conservación de las murallas norte y este, ejecutadas entre 2023 y 2024.
Estas actuaciones permitieron proteger ambos tramos del recinto y se completaron con la instalación de iluminación monumental para reforzar la visibilidad y el valor patrimonial de la fortaleza.
Como continuación de estos trabajos, el Ayuntamiento de Marbella ha encargado la redacción del proyecto de actuaciones necesarias para acondicionar la visita y poner en valor el interior del castillo.
La iniciativa tiene como objetivo facilitar el acceso, la interpretación y el disfrute del recinto por parte de vecinos y visitantes. Según ha indicado Díaz, la futura apertura permitirá convertir este espacio en un recurso cultural, educativo, turístico y divulgativo para el municipio.



