Las personas que afrontan un proceso oncológico en Marbella cuentan desde ahora con un nuevo recurso para mejorar su bienestar físico y emocional. La Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) en Marbella ha inaugurado un gimnasio especializado en ejercicio físico adaptado gracias a la colaboración de la Fundación Quirónsalud y del Hospital Quirónsalud Marbella.
Ubicado en la sede de la asociación, en la Avenida del Mar, este nuevo espacio nace con el objetivo de ofrecer a los pacientes programas de actividad física supervisada, una herramienta que cada vez cuenta con mayor respaldo científico por sus beneficios durante el tratamiento y la recuperación del cáncer.
La presentación del gimnasio contó con la participación del presidente de la Asociación Española Contra el Cáncer en Marbella, Santiago Gómez Villares, miembros de la junta directiva, la fisioterapeuta Alba Espada, responsable de diseñar y supervisar los programas de ejercicio, y la doctora Cristina Quero, especialista del Departamento Integral de Oncología del Hospital Quirónsalud Marbella.
El nuevo espacio está equipado con material específico para el entrenamiento adaptado, incluyendo mancuernas, barras, discos, bandas elásticas, banco y jaula de musculación, bicicleta elíptica, máquina de remo, kettlebells, colchonetas, bosu y otros elementos destinados a trabajar la fuerza, la movilidad y la resistencia física de los usuarios.
Los programas estarán dirigidos a pacientes oncológicos integrados en la unidad de fisioterapia de la asociación que cuenten con la autorización de su oncólogo y la valoración previa de la fisioterapeuta. A partir de ahí, cada persona dispondrá de un plan individualizado ajustado a sus necesidades y circunstancias.
Una herramienta terapéutica cada vez más importante
Durante el acto, Santiago Gómez Villares destacó que la apertura de este gimnasio supone un paso adelante en la atención integral a las personas con cáncer. Según explicó, el ejercicio físico no solo contribuye a mejorar la condición física de los pacientes, sino también su bienestar emocional, permitiendo afrontar el proceso de la enfermedad con mayores recursos.
Por su parte, la doctora Cristina Quero recordó que numerosos estudios científicos han demostrado la importancia de la actividad física tanto en la prevención como en el tratamiento del cáncer. Según señaló, la práctica regular de ejercicio puede reducir hasta un 30% el riesgo de desarrollar determinados tumores, especialmente los de mama y colon, además de aportar beneficios significativos durante el tratamiento oncológico.
La especialista subrayó que el ejercicio adaptado ayuda a mejorar la fuerza, la resistencia y la funcionalidad de los pacientes, al tiempo que contribuye a disminuir la fatiga, la ansiedad y otros efectos secundarios asociados a los tratamientos. Además, favorece una mejor percepción del estado de salud y una mayor calidad de vida.
Un recurso para mejorar la calidad de vida
Las principales sociedades científicas internacionales consideran actualmente el ejercicio físico adaptado una parte esencial de la atención integral al paciente con cáncer. Desde la Asociación Española Contra el Cáncer recuerdan que la actividad física supervisada contribuye a preservar la masa muscular, fortalecer el sistema inmunológico, mejorar el estado de ánimo y aumentar la tolerancia a los tratamientos.
Las recomendaciones generales pasan por evitar largos periodos de inactividad y apostar por una combinación equilibrada de ejercicio aeróbico, trabajo de fuerza y estiramientos, siempre adaptados a las condiciones de cada paciente y bajo supervisión profesional.
Con esta nueva instalación, la Asociación Española Contra el Cáncer en Marbella amplía los recursos disponibles para acompañar a los pacientes durante todas las fases de la enfermedad, incorporando el ejercicio físico como una herramienta terapéutica más dentro de una atención cada vez más completa y personalizada.



