Cada mes de julio, San Pedro Alcántara se viste de flamenco. Como si de un ritual se tratara, cantaores, guitarristas y bailaores se dan cita bajo el techo del Centro de Artes Escénicas La Alcoholera para rendir tributo a una tradición que en este rincón de la Costa del Sol no se ha dejado arrastrar por el olvido ni por las modas. Este sábado, 12 de julio, el Festival de Cante Flamenco de San Pedro celebra su edición número 42. Y lo hace, como siempre, con arte, con alma y con duende.
Organizado por la Peña Flamenca San Pedro Alcántara, con la colaboración del Ayuntamiento de Marbella, este festival es mucho más que una cita en el calendario: es una declaración de amor al cante, al toque y al baile. Es también uno de los eventos flamencos con más solera de la provincia de Málaga.
Este año, el cartel reúne nombres que hablan por sí solos. Antonio Reyes, con esa voz que acaricia lo antiguo sin dejar de mirar al presente, será uno de los platos fuertes de la noche. Heredero de la escuela gaditana, el cantaor de Chiclana pisa firme cada vez que se sube a un escenario, y San Pedro lo sabe. Le acompañará Anabel Valencia, una de esas artistas que no necesita presentación en los círculos jondos. Su eco trae el alma de Lebrija, y su presencia, la fuerza de quien canta con las entrañas.
Habrá también acento malagueño, con Luis Perdiguero, que pondrá sobre el escenario esa voz honda y cargada de matices que lo define. Y desde La Puebla de Cazalla, tierra de grandes cantes, llega Rubito Hijo, que continúa con respeto y dignidad el legado familiar.
La guitarra flamenca estará en manos de tres tocaores de solvencia contrastada: Nono Reyes, Marcos Serrato y Curro Vargas. Ellos serán los encargados de dibujar con cuerdas la arquitectura musical de la noche.
Y como no hay fiesta completa sin baile, el broche lo pondrá el malagueño Rafa Ramírez, uno de esos bailaores que no dejan indiferente a nadie. Premiado con el Desplante del Festival Internacional del Cante de las Minas, Ramírez es puro nervio, técnica depurada y expresión sin artificios. Lo suyo es el flamenco que emociona desde los pies hasta la mirada.
La gala estará conducida por Salvador de la Peña, flamencólogo y voz habitual en los escenarios de la comarca, que aportará el contexto y el conocimiento que este tipo de citas merecen.
Las entradas ya están a la venta con un precio general de 20 euros, y una tarifa reducida de 15 euros para los socios de la peña. Pueden adquirirse en la sede de la Peña Flamenca San Pedro Alcántara (Calle Caravaca, en los altos del Mercado Municipal), los lunes, miércoles y viernes de 18:00 a 20:00 horas. También estarán disponibles en la taquilla del CAE La Alcoholera desde dos horas antes del espectáculo.
El flamenco, ese arte tan nuestro, vuelve a tener su casa en San Pedro. Y este sábado, con los compases de una seguiriya o el desplante de un baile por soleá, lo recordaremos una vez más.



