«Una persona con TDAH tiene unas características propias a su diagnóstico que interfieren en su día a día: dificultades para concentrarse, para gestionar el tiempo y planificar, para terminar tareas y para controlar sus impulsos», así comenzaba la lectura del manifiesto que ha leído hoy la presidenta de la Asociación social de TDAH y/o Retraso Madurativo de Marbella-San Pedro, ADAHIMAR, Vanesa Maeso, quien ha lanzado un mensaje en el Día Nacional del TDAH, para seguir en lucha para apoyar a las personas que lo padecen y poder lograr obtener mayores recursos para ofrecerles una calidad de vida que en muchos casos es inexistente.
El Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad es un trastorno neurológico que se hace visible a través del comportamiento, con un fuerte componente genético, provocado por un desequilibrio existente entre dos neurotransmisores cerebrales: la noradrenalina y la dopamina, que afectan directamente a las áreas del cerebro responsables del autocontrol y de la inhibición del comportamiento inadecuado. Casi un 5% de la población española lo sufre y suele desarrollarse en una edad temprana. «Estos aspectos se pueden mejorar y se llegan a gestionar bien con una buena intervención multidisciplinar y temprana», ha destacado Maeso, quien ha señalado que llevan años de palabras, promesas, buenas intenciones, «pero el resultado son todo tipo de trabas».
Hiperactividad, impulsividad e inatención, con las alteraciones conductuales que lo caracterizan y que se manifiestan a una edad temprana. Las personas que lo padecen presentan un nivel de actividad con movimientos constantes y dificultad para mantenerse quieto, tienen dificultad para controlar sus conductas, emociones y pensamientos, y además cuentan con una incapacidad para prestar atención y concentrarse.
Desde la asociación, consideran que siguen en el mismo punto de partida sin conseguir nada: «Año tras año, se les niega a nuestros hijos con TDAH las ayudas al estudio y subsidios para el alumnado con necesidad específica de apoyo educativo que gestiona el Ministerio de Educación donde otros colectivos sí tienen acceso. ¿Por qué unos sí y otros no? Esto se llama discriminación».
Asimismo, desde la asociación han declarado que nos encontramos ante una nueva estrategia de salud mental para 2021-2026 que incluye el TDAH dentro de los trastornos de conducta, cuando realmente se trata de un trastorno del neurodesarrollo, y califican de «vergonzoso» el conocimiento que muestran las autoridades respecto a este trastorno. «Todos los días, padres y madres nos enfrentamos con profesionales de la educación que se creen con el derecho de negar y cuestionar un diagnóstico médico. Todos los días, nuestros adolescentes con 18 años ven cómo se les retira su tratamiento y se les llega a dar el alta porque el TDAH es una cosa de niños. ¿Hoy con 17 puedo tomar una medicación y mañana con 18 no?«, ha señalado la presidenta, quien ha afirmado que muchas personas adultas son cuestionadas e incomprendidas por su entorno laboral, familiar e, incluso, por profesionales de la salud.
La presidenta ha destacado que la salud mental también causa dolor y tiene unas consecuencias durante toda la vida: «Toda la vida es una lucha». Entre lágrimas, Vanesa ha relatado que todas las personas que sufren TDAH tienen espíritu de lucha, imaginación, grandes generadores de ideas inagotables, «y con todo ello y por todas las personas con TDAH, seguiremos luchando y venciendo trabas. No nos van a parar».
El día a día de una persona con TDAH
Este trastorno influye a todos los niveles en la vida de una persona que lo padece. Así nos lo comentó Vanesa también en una entrevista a Área Costa del Sol en la que hizo hincapié que el TDAH incide en la vida cotidiana y diaria de estos niños, no solo en el ámbito educativo, sino en casa con sus familiares y amigos: «Es muy importante tratarlo».
Un trastorno que no tiene cura y que, aunque se desarrolla cuando son pequeños, se mantiene en el tiempo. «Es muy importante cogerlo a tiempo desde pequeño porque, aunque tiene muy buen pronóstico con un buen tratamiento multimodal, farmacológico y terapéutico, perdura en el tiempo y los adultos tienen sus dificultades también», recalcó Vanesa.
Un trastorno que cuenta con otras patologías o trastornos asociados y que complica a veces su diagnóstico en la mayoría de los casos. «Déficit de atención, hiperactividad en algunos casos, impulsividad… Son las funciones ejecutivas las que tienen tocadas. Por ello, incide en su vida, porque la función ejecutiva es la parte del cerebro que coge toda la información y manda la orden», ha señalado la presidenta.
Más recursos
La presidenta ha querido manifestar que «se está pisoteando los derechos de muchos niños con TDAH», centrando el discurso del manifiesto en las becas de necesidad específica de apoyo educativo que se dan a colectivos diferentes como autismo o dislexia, y en el caso de TDAH solo la conceden si la tienen reconocida o un trastorno grave de conducta, lo que dejaría fuera del acceso a estas becas a muchos niños con TDAH que necesitan tratamiento, siendo muchas las familias que no pueden permitírselo sin estas ayudas.
«No solamente que les ayude a normalizar su vida ahora, sino que les ayude en su futuro, porque su futuro depende de cómo se trate su trastorno ahora en su infancia«, ha añadido la presidenta de ADAHIMAR, desde donde ofrecen orientación en Marbella y San Pedro, realizan campañas de sensibilización, de difusión, grupos de ayudas para los padres, charlas en centros y talleres.



